Piden a Educación no cerrar la escuelita rural de Ciénaga de Britos

Córdoba (26/4/17). Los vecinos solicitaron al Ministerio de Educación de la Provincia que se continúe con el dictado de clases de la escuela que tiene régimen especial. En la Unicameral, la radical Amalia Vagni presentó una iniciativa legislativa haciéndose eco del pedido de vecinos y padres.

La comunidad de Ciénaga de Britos, paraje ubicado en el departamento Cruz del Eje, reclama al Ministerio de Educación que no cierre la escuela primaria “Nicolás Rodríguez Peña” donde asisten 6 alumnos, algunos de los cuales viajan a caballo durante más de un hora para llegar al establecimiento.

“Esperamos no sea necesario un milagro de San Brochero para evitar que se destruya lo que él construyó, en homenaje a  él pedimos la reapertura de nuestra hermosa escuela“, señalan los vecinos y padres que forman la comunidad de este pintoresco paraje, pero en un contexto adverso por las condiciones climáticas, físicas, económicas y de transporte, que permanece en el anonimato del interior cordobés.

El dato para nada menor es que el cierre de esta escuela implica que los niños  deban trasladarse a la escuela de Capilla de la Candelaria que está a más de cuatro horas a caballo. A esto se suma que debido a la distancia, los chicos son alojados en esta escuela albergue durante los días de clases, sufriendo el desarraigo de sus familias.

Por ello, los padres de los alumnos advirtieron -en una nota dirigida al Ministerio de Educación- acerca de la dificultad de adaptación a la convivencia de los niños de Ciénaga de Britos a la escuela albergue de Capilla de La Candelaria, abandonando el seno familiar.

“A tan temprana edad resulta doloroso para padres e hijos la separación y ella se agrava por los eventuales destratos que sufren quienes provienen del campo frente al niño de un pueblo”, destacaron.

El problema que atraviesa la escuela rural de Ciénaga de Britos se suscitó por los inconvenientes de la docente de poder asistir al establecimiento, esto trajo aparejado un bajo nivel de aprendizaje de los alumnos debido al interrumpido dictado de clases.

Los padres de los alumnos consideraron que la solución a este problema “no es la suspensión del servicio educativo” de la escuelita Rodríguez Peña y el redireccionamiento de la matricula a la escuela “Patricias Argentinas” de Capilla de La Candelaria. La consecuencia de esta decisión es el desarraigo familiar y de su entorno más próximo, afirman desde la comunidad rural.  

“Simultáneamente a su instrucción académica, los niños también se forman y preparan en su seno familiar en las tareas rurales, estableciendo lazos sociales con sus vecinos reafirmando una identidad propia del medio lo que sumado a su instrucción los prepara para su realización como adultos”, sostuvieron los vecinos y padres.

En la Unicameral

Desde la Legislatura, la parlamentaria Amalia Vagni (UCR) motoriza el pedido al Gobierno provincial para que se desestime la posibilidad de cierre de la escuelita de Ciénaga de Britos, haciéndose eco del reclamo vecinal.

El proyecto de resolución de su autoría (acompañado por el  legislador departamental de Cruz del Eje, José Díaz) que tomará estado parlamentario en la sesión de este miércoles, insta al Poder Ejecutivo por intermedio del Ministerio de Educación de la Provincia “a los fines de no cerrar la Escuela Primaria Nicolás Rodríguez Peña, ubicada en el paraje Ciénaga de Britos, pedanía Candelaria, Departamento Cruz del Eje”.

En los fundamentos, la integrante de la bancada radical cita declaraciones del ex gobernador De la Sota, quien en el marco de los festejos de los 100 años de la Escuela Sargento Cabral en Ojo de Agua, decía: “Nosotros pensamos que la educación debe ir donde están los chicos y no llevar los chicos a donde está la educación”.

Al visitar la escuelita, Vagni estuvo en contacto con vecinos y padres que integran la comunidad rural. De ese diálogo, la radical remarcó que “la educación es responsabilidad del Estado en sus tres niveles y es quien debe actuar en el ejercicio de dicho derecho”, conforme lo establecido en el artículo 28 de la Convención de los derechos del Niño.

En ese sentido, se pronunció a favor de hacer realidad el “derechos insoslayable” de poder educar a los niños “sin cortar los lazos que los unen a su familia“.