Otro empresario K moderó las críticas de sus medios a cambio de millonarias obras públicas

Imagen MIOPyV

País (30/9/17). Gerardo Ferreyra, dueño de Electroingeniería, desarmó radio Del Plata, muy crítica del Gobierno, para evitar que lo excluyan de la construcción de las represas Kirchner-Cepernic.

El probable ingreso de la familia Terranova, cercana a Mauricio Macri, a los medios de Cristóbal López, con lo que el dueño de Indalo busca poner fin al acoso judicial en su contra, no es la única jugada de los que alguna vez fueron llamados “empresarios k” para conservar al menos una parte del imperio que lograron construir por adherir al proyecto “nacional y popular”.

Mientras Lázaro Báez sigue detenido en el penal de Ezeiza, con muy pocas chances de mejorar su situación en el corto plazo, Gerardo Ferreyra, otro hombre de negocios para quien resultó muy exitosa la “década ganada”, acordó con el gobierno la continuidad de la obra pública más importante de los últimos 25 años: las represas Kirchner-Cepernic sobre el río Santa Cruz, jugoso contrato de casi 5 mil millones de dólares.

No bien asumió, Macri se mostró muy crítico del emprendimiento hidroeléctrico y amagó con darlo de baja por supuestos riesgos ambientales y por las supuestas irregularidades que hubo en el proceso de licitación. Pero la buena mano de Ferreyra, la misma que tuvo para construir con Carlos Zannini una relación indestructible cuando compartieron celda en Córdoba durante la última dictadura, logró resultados sorprendentes.

El primer paso fue acercarse al ministro de Energía, Juan José Aranguren, aunque nunca terminaron de entrar en sintonía. El ex presidente de Shell siempre se mostró muy crítico de los empresarios arribistas. Por eso Ferrerya cruzó del Palacio de Hacienda a la Casa Rosada y golpeó la puerta del ministro de Interior, Rogelio Frigerio, que como todo desarrollista tiene debilidad por los grandes proyectos de infraestructura y lo recibió con los brazos abiertos. El acercamiento de Macri con China hizo el resto.

No obstante, mantenerse en el consorcio con la china Gezhouba para llevar adelante la mayor central hidroeléctrica completamente argentina no iba a ser gratis: tuvo que vaciar radio Del Plata, que llegó a estar segunda en audiencia y en forma inexplicable dejó ir a sus principales figuras, a quienes le adeudaban hasta un año de sueldo, algo parecido a lo que hicieron Cristóbal López y Fabián De Sousa con Roberto Navarro y es el seguro destino de Víctor Hugo Morales.

Para coronar la nueva etapa, Frigerio en persona viajó a Santa Cruz para visitar el obrador del complejo hidroeléctrico, donde un entusiasta Ferreyra le mostró cada detalle del proyecto. “Se generará el 5% de la energía del país y 6000 puestos de trabajo directos en todo el complejo”, devolvió la gentileza el ministro del Interior, ante la mirada atenta del diputado Eduardo Costa, el mayor enemigo de los Kirchner en Santa Cruz. (ARGNoticias).