Con ayuda del INTI, convertirán desechos de langostinos en productos con valor agregado

País (4/12/17).  El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) comenzó a desarrollar diferentes alternativas tecnológicas, junto a dos empresas nacionales, para atenuar el impacto ambiental que generan los descartes del procesado de langostinos.

Gracias a sus propiedades naturales, podrá utilizarse ese producto como insumo agrícola, alimenticio y medicinal.

Según estadísticas de la cartera de Agroindustria, la exportación de langostinos supera las 120 mil toneladas y los 750 mil millones de dólares anuales, y con el objetivo de aprovechar los desechos que genera su producción, Pesquera Veraz, GIHON y el INTI empezaron a desarrollar alternativas tecnológicas para convertir los residuos en productos de valor agregado.

Como primera iniciativa, trabajan en la extracción de uno de los componentes principales del exoesqueleto de los crustáceos -denominado quitina- para la obtención de quitosano.

Por sus propiedades naturales, este material tiene aplicación en agricultura, tratamiento de efluentes, alimentos y medicina, entre otros ámbitos. Su comercialización posibilitará un uso sostenible de los residuos, en contraposición con su disposición en el terreno.

A principios de 2017, se concretó la firma de un convenio entre el grupo VERAZ y el INTI para desarrollar tecnología que contribuya a solucionar la problemática de los residuos del procesado de langostinos que obtiene esta pesquera en su planta, ubicada en Rawson, la capital de Chubut.

Con los avances logrados entre los aportes de la empresa y el grupo de profesionales del centro INTI-Mar del Plata, se hicieron ensayos a escala piloto en las instalaciones de INTI-Química y se obtuvo una partida de quitina de la que se entregaron muestras a GIHON para que las ensayara y procesara de acuerdo a sus protocolos.

Luego de ajustar el protocolo de extracción de quitina mediante pruebas en las instalaciones de GIHON y la planta piloto de INTI-Mar del Plata, un equipo técnico del INTI se trasladó a la ciudad de Rawson para hacer ensayos in situ a escala piloto, y validar el proceso puesto a punto.