Incidentes y represión en una jornada convulsionada por la reforma jubilatoria que no avanzó en el Congreso

CABA/País (14/12/17). La Gendarmería reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma a los manifestantes que se concentraron en las inmediaciones del Congreso para evitar la sesión que trataría la reforma previsional. Tras tres horas de incidentes, la fuerza despejó la zona. Los manifestantes se fueron desconcentrando al conocer la noticia de que el oficalismo decidió levantar el plenario, aduciendo actos de violencia. Mientras que la oposición sostuvo que Cambiemos no consiguió quorum. 

Luego de tres horas de incidentes y represión, efectivos de la Gendarmería y la Policía Federal desalojaron a los últimos manifestantes que protestaban en las inmediaciones del Congreso Nacional, en contra de la reforma previsional que impulsa el Gobierno.

A los efectivos de la Gendarmería se sumaron policías federales en moto, que recorrieron la zonas aledañas al Parlamento disparando balas de goma.

No obstante, grupos de manifestantes continuaban en las calles aledañas, e horas de la tarde, en algunos casos incendiando contenedores de basura.

Operativo y represión

Un inmenso operativo de seguridad blindó desde temprano los alrededores del Parlamento nacional para asegurar el tratamiento de la reforma previsional y, ante la gran cantidad de manifestantes se endureció en horas del mediodía, mientras que minutos antes del último intento por iniciar la sesión, que finalmente se levantó, se registraron choques entre las fuerzas de seguridad y las organizaciones políticas y sociales.

Desde la mañana de este jueves, agrupaciones como el MST, PTS, el Partido Obrero y otros partidos de izquierda se acercaron al vallado ubicado en las inmediaciones del Palacio Legislativo para repudiar la iniciativa del Gobierno.

En horas del mediodía, ante la gran cantidad de manifestantes, el operativo de seguridad se incrementó y llegó a tener alrededor de 1.000 efectivos de la Gendarmería y la Policía Federal, además de carros hidrantes.


Las protestas rodearon la zona del Congreso y todos los accesos al tradicional edificio fueron cortados, lo que dificultó el acceso de empleados y también de los diputados nacionales que deben participar del debate.

Hubo momentos de tensión sobre la calle Rivadavia cuando diputados del Frente para la Victoria denunciaron que la Gendarmería no los dejaba ingresar, lo que motivó al jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, a salir a la calle a discutir con sus pares del kirchnerismo.

“Están los diputados del Frente para la Victoria adentro, solamente quedan diez afuera. No provoquemos, vamos a discutir adentro”, le dijo el legislador por Córdoba a Daniel Filmus, uno de los que se encontraba en la puerta de ingreso a la Cámara baja, acompañado por Leopoldo Moreau, entre otros.

“Deciles entonces que nos dejen entrar”, le retrucó el exministro de Educación, ante lo cual el parlametario macrista afirmó: “Vamos y los marcamos uno por uno para que ingresen, pero entren, discutamos adentro”.

Minutos antes del último intento oficialista para dar inicio a la sesión en el recinto de la Cámara baja, un grupo de manifestantes derribó parte del vallado ubicado sobre la Avenida Entre Ríos, lo cual generó la reacción de las fuerzas de seguridad, que arrojaron gases lacrimógenos, balas de gomas y utilizaron los carros hidrantes para hacer retroceder a los militantes de distintas organizaciones. Recien pasadas las 20 hs., la Gendarmería se retiró del Congreso. (NA y Redacción)