En Diputados, Peña reafirmó que la política económica “la define el Gobierno, no el FMI”

País (23/5/18). El Jefe de Gabinete defendió las negociaciones con el FMI y pidió que se profundice el ajuste en el gasto público para acelerar la reducción del déficit fiscal. Antes de responder las preguntas de los diputados, Peña consideró que el país “ya ha pasado lo peor”.

Marcos Peña definió como una “decisión preventiva” la decisión de negociar un acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional y subrayó la necesidad de “actuar con responsabilidad” ante las exigencias fiscales del país.

“Escucharemos ideas y propuestas, pero rechazaremos la demagogia”, afirmó el influyente funcionario macrista, al tiempo que destacó que “insistiremos en el gradualismo, con especial cuidado por los sectores más vulnerables” y que “deberemos seguir la discusión sobre tarifas y subsidios”.

Es la tercera vez en el año que el Jefe de Gabinete asiste al Congreso, y la segunda ante la Cámara baja, donde ya expuso el 14 de marzo. En el mediodía de este miércoles, Peña inició su exposición con eje en la cuestión económica y la situación financiera del país.

Las primeras intervenciones, tras el informe de Peña, fueron de diputados del Frente para la Victoria. Pusieron el acento en lo que definieron como “un deterioro de la economía familiar”, reclamaron que el acuerdo con el FMI sea debatido en el Congreso y reclamaron explicaciones sobre la política tarifaria.

Hicieron fuertes cuestionamientos a la política económica y consideraron que “se ha puesto un techo del 15% a las paritarias, cuando la inflación no va a ser menor al 25%”. En esa línea, se pronunciaron -entre otros- los diputados Marcos Cleri, Leopoldo Moreau, Carlos Castagneto y Axel Kicillof.

El ministro coordinador contestó que “no pusimos un techo del 15% a las paritarias” y, sobre la eventualidad de un veto a una ley que limite aumentos tarifarios, afirmó que “veremos lo que sale del Senado. Nosotros ya dijimos que no vamos a acompañar el proyecto votado en Diputados, porque es contrario a la Constitución y al federalismo”.

En cuanto a las negociaciones con el organismo internacional para obtener financiamiento, Peña resaltó que “la ley es clara en el sentido de que un acuerdo con el FMI no debe pasar por el Congreso”.

Insistió en que “no habrá condicionamientos a nuestra política económica” y dijo que “estamos discutiendo tasas del 4%, cuando el país se endeudaba en el gobierno anterior al 15%”. “Es como en las familias: ir al sistema financiero implica ajustarse a reglas claras; la otra opción es ir al prestamista del barrio, como se hizo en nombre de un falso simbolismo”, acentuó en una abierta crítica al Gobierno kirchnerista.

En materia de obra pública, Peña admitió que recortarán una parte del presupuesto, pero aclaró que van a seguir todas las que están en marcha. “No queremos que sea la obra pública la que se paralice o se desfinancie en el camino hacia el equilibrio fiscal. Es necesaria por la competitividad y por la mano de obra que genera”, acentuó.