El ajuste del FMI para la ARG: despidos en el sector público, tope en la suba salarial y aplazar rebajas de impuestos

País (13/7/18). El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer este viernes su evaluación interna sobre la economía argentina. Este informe técnico fue presentado al Directorio del FMI para aprobar el acuerdo con el Gobierno de Mauricio Macri.

En el extenso documento de 125 páginas se brindan detalles hasta ahora no conocidos del acuerdo rubricado por el Ejecutivo nacional y el FMI que habilitó el crédito stand-by por hasta 50.000 millones de dólares durante tres años.

El jefe de la misión para la Argentina del organismo, Roberto Cardarelli, prevé que la economía argentina caerá durante el segundo y el tercer trimestre, pero también que volverá a crecer a fin de 2018, aunque las estimaciones prevén sólo un 0,4% este año; un 1,5% en 2019 y un 2,5% en 2020.

Entre las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional para mejorar su situación fiscal de la Argentina, se destacan: la postergación de las rebajas de impuestos; la reducción de la cantidad de empleados públicos, y la fijación de un tope para los incrementos salariales del 8 por ciento hasta junio del 2019. 

En cuanto a este último punto, el FMI aconsejó limitar el crecimiento de los salarios del sector público, incluidos los beneficios no salariales y pagos, a un promedio de 8% durante junio de 2018-junio de 2019.

El organismo internacional señaló que hay que recortar las transferencias a las empresas estatales en un total de 15% para 2019, combinado con esfuerzos para fortalecer su posición financiera.

Además de la reducción de las transferencias discrecionales a las provincias en un 1,2% del PIB para 2019 y garantizar esas reducciones se compensan con recortes en el gasto provincial en salarios y bienes y servicios.

Por otro lado, apunto a la reducción del gasto de capital un 0,6% del PBI con la expectativa de que los proyectos con Asociaciones Público-Privadas protejan los planes de infraestructura pública previstos.

El FMI sugirió también “vender tierras” y amortizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para financiar el pago de reclamos jubilatorios.

El programa de ajuste fiscal incluye además el mantenimiento del promedio de la tasa de exportación de los productos de soja al 25,5%. Y demorar la implementación de la recientemente aprobada reforma fiscal a 2020 como mecanismo para preservar ingresos (la postergación de las reducciones en los aportes patronales y la posibilidad de deducir del impuesto a las Ganancias a las transacciones financieras).