Por el escándalo de los “aportantes truchos”, Peña afirmó que “trabajamos con transparencia”

País (19/7/18). El jefe de Gabinete se refirió a la denuncia por aportes truchos a la campaña de Cambiemos de 2017 en la Provincia de Buenos Aires. Ayer, Vidal echó a la contadora de la Provincia y tesorera del PRO en el distrito por este caso que involucra a la coalición gobernante. 

“Estamos convencidos de que trabajamos con transparencia en las campañas“, expresó el Jefe de Gabinete, Marcos Peña. Así se refirió a la denuncia por “aportantes truchos” a la campaña electoral del año pasado. 

El influyente funcionario macrista manifestó además que en el Gobierno “están muy tranquilos”, en relación a las investigaciones y aseguró que no tienen “nada que ocultar“.

Por otro lado, Peña ponderó la decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal de echar a la contadora general de la Provincia, María Fernanda Inza, quien integró el equipo de rendición de cuentas durante la campaña. “Vidal no prejuzga y pide que se investigue la denuncia. No tenemos nada que ocultar”, señaló el ministro coordinador en declaraciones a Radio Con Vos. (Ver nota: Vidal echó a la contadora de la Provincia por la denuncia de los “aportantes truchos”). 

La Justicia tiene dos causas por las cuales investiga el financimiamiento de la campaña electoral 2017 del frente oficialista en el distrito bonaerense. La denuncia apunta a supuestos “aportantes truchos”, es decir personas que figuran haber hecho aportes cuando aseguran no haber donado dinero, con el agravante de que algunos serían beneficiarios de planes sociales. 

Inflación alta

Peña también habló acerca de la inflación que no da tregua y de los errores al fijar metas ambiciosas. Al respecto, enfatizó que  “de ninguna manera vamos a aceptar que hoy hay más inflación que en los últimos años del kirchnerismo, cuando había cepo cambiario, debilidad institucional y precios deprimidos que lo único que generaron fue la destrucción de nuestra matriz energética”.

Asimismo, el Jefe de Gabinete reconoció que se fijaron “metas demasiado ambiciosas en el principio de la gestión”, principalmente en el combate con la inflación y “en otras cosas que transmitieron un excesivo optimismo o una excesiva facilidad para resolver problemas estructurales”.