Férreos opositores entre el silencio y expresiones de respeto ante la muerte de De la Sota

Córdoba (19/9/18). Durante la sesión especial de este miércoles de la Legislatura cordobesa, el triunvirato opositor – a su modo- expresó su homenaje al tres veces gobernador, pese a ser muy críticos con su gestión de Gobierno. Liliana Montero y Aurelio García Elorrio se pronunciaron con respeto por la partida del líder del Partido Justicialista, mientras que Juan Pablo Quinteros guardó silencio durante el plenario legislativo. 

“Si este es el lugar donde esta representado el pueblo de Córdoba, no hay duda que aquí debía realizarse este homenaje en atención a los cientos de miles de personas que lo votaron durante tres veces para ser gobernador de la provincia”, afirmó el representante de Encuentro Vecinal Córdoba.

El vecinalista destacó que “no hace falta que diga que he sido, soy y seré crítico de las políticas de Unión por Córdoba, pero jamas me he sentido enemigo del doctor José Manuel De la Sota, de Juan Schiaretti, de sus ministros y de sus legisladores”.

“Tampoco me he sentido adversario -continuó- porque no es adversario el que quiere sino el que puede. Y se comprenderá que frente a la densidad política de De la Sota lo que yo pude haber hecho tiene una dimensión que no tiene proporción para considerarme su adversario político”.

En su alocución, García Elorrio dejó una reflexión acerca de la muerte de una persona pública con impronta política: “Cuando una persona que es común, que no es pública, fallece queda sometido al juicio ponderable de sus seres queridos y al juicio misericordioso de Dios. Cuando fallece una persona pública como ha sido el tres veces gobernador de Córdoba también queda sometido inexorablemente al juicio de la historia. Un juicio que con el tiempo pondrá las cosas en su lugar”.

Tras expresar su saludo respetuoso a la familia de De la Sota y a la dirigencia del PJ cordobés, el opositor resaltó: “Que descanse en paz”.

En tanto, la legisladora Montero se limitó en sus palabras a referirse al hecho doloroso de la pérdida de la vida humana. Desde esa perspectiva, manifestó su “genuino acompañamiento” a la familia del exmandatario cordobés. 

“La muerte es algo que preferimos no tener cerca, es dolorosa, pero a ese dolor natural hay que sumarle el impacto que provoca una muerte inesperada. La muerte intempestiva provoca una verdadera devastación psíquica, es a lo individual lo que una catástrofe significa para una sociedad, es una verdadera catástrofe individual y por ello la elaboración del duelo es más difícil”, opinó.

En ese sentido, Montero remarco: “Quiero expresar mi genuino acompañamiento frente a la muerte de quien fuera tres veces gobernador, a su madre, a sus hija y sus nietos, a su pareja y a sus amigos, como mujer de la política mi genuino acompañamiento a los compañeros del Partido Justicialista”.

Por su parte, Quinteros se mantuvo en silencio durante la sesión especial en homenaje al tres veces gobernador, quien encontró la muerte -este sábado- en un accidente de tránsito en la ruta 36 cuando venía desde Río Cuarto a la Capital cordobesa.

Fuera del recinto, y ante la consulta de Agenda 4P, el parlamentario opositor afirmó que “desde que me enteré del fallecimiento trágico del exgobernador elegí el camino del silencio, básicamente porque entiendo que hay un montón de personas que sienten dolor por la pérdida irreparable”. 

“De la Sota es padre, abuelo, hijo, el referente político y líder de muchos colegas de la bancada oficialista y me parece que lo que correspondía era acompañar como católico; la muerte es algo que a uno lo conmueve, mucho más cuando es trágica”, puntualizó.

En esa línea, el juecista sostuvo que “a tan pocos días de esa tragedia, evidentemente ese sentimiento está a flor de piel, y la verdad que no voy a ser uso de la palabra porque no quisiera tener una expresión altisonante en un momento donde hay un montón de gente que genuinamente siente un dolor”.

“Me parce que el camino es el silencio y sólo el tiempo pone a las personas y a los hechos en el lugar que merecen. Y son los pueblos los que en definitiva -con el transcurso del tiempo- juzgan a las personas y le dan el lugar que tienen que ocupar”, resaltó Quinteros.