La CGT Nac&Pop rechazó el bono de fin de año y calificó de “cómplice” a la CGT nacional

Córdoba (8/11/18). A través de un proyecto de declaración ingresado a la Unicameral, el legislador e integrante de la central obrera de extracción K, Franco Saillen, expresó el “absoluto rechazo” ante el posible decreto del Gobierno macrista estableciendo el bono de fin de año. También disparó duras críticas contra el accionar “cómplice” de la CGT nacional. 

El parlamentario y dirigente sindical sostuvo su rechazo al decreto que emitiría el Ejecutivo nacional, oficializando así la decisión de un bono compensatorio de fin de año con un tope máximo de 5.000 pesos, en el cual se dejaría al arbitrio de los empresarios su efectivo pago y no se aplicarían sanciones a aquellos empleadores que no lo efectivicen. 

Saillen impulsó la aprobación sobre tablas de su iniciativa en la sesión de este miércoles de la Unicameral, pero no contó con el apoyo de la mayoría oficialista y el interbloque de Cambiemos. 

En diálogo con Agenda 4P, el integrante del bloque kirchnerista de la Legislatura sostuvo que este bono que promueve el poder central con el apoyo de la CGT nacional resulta “una burla para el pueblo argentino, para los trabajadores, en definitiva”. 

En este sentido, el miembro de la conducción de la CGT cordobesa que lidera Mauricio Saillen cuestionó el  tope máximo de 5.000 pesos que se pagaría en dos tramos. Y remarcó su queja por no contemplar a los estatales y jubilados. 

“Es un artilugio para parar el conflicto social que se avecina a fin de año de las organizaciones sociales que estan pidiendo leyes conplementarias de trabajo y de alimentos”, destacó.

Ante la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores frente al proceso inflacionario, Saillen habló de “fracaso económico” del Gobierno nacional que trajo como consecuencia que “el 70 por ciento del trabajo genuino que está contemplado dentro las pequeñas y medianas empresas, hayan perdido hasta un 45 por ciento de salario”. 

En esta línea, advirtió de las proyecciones que hacen los economistas, por caso la posición de Ismael Bermúdez, quien sostiene que a fin de año se alcanzará una inflación del 50 por ciento. 

“Yo creo que es una burla, un artilugio para parar este conflicto que va a llegar a fin de año”, reafirmó el parlamentario, al apuntar contra el bono impulsado por la administración central. Aunque también le dedicó un mensaje más que crítico a la conducción de la central obrera en manos de Héctor Daer y Carlos Acuña: “Creo que hay complicidad de la CGT nacional“.

Ante la consulta de este medio digital, Saillen resaltó que la CGT Rodríguez Peña ha expresado su pleno rechazo “a las negociaciones que esta llevando adelante la CGT nacional porque va en coincidencia al ataque sistemático del Gobierno nacional para con los trabajadores“.

Enfatizó que “hay una situación (social) que a nadie se le escapa”, sobre todo a quienes provienen del mundo del trabajo y ejercen una representación gremial. Por ello, afirmó que “si hay otros sectores que quieren ser cómplices con el Gobierno nacional de este ataque sistemático… y nosotros no lo vamos a ser”. 

En este contexto de crisis económica, Saillen se pronunció a favor de la convocatoria a una huelga general.  “Es urgente llamar a un paro porque ya la situación ha desbastado el bolsillo de los laburantes. Hoy vemos en los merenderos de nuestra provincia de Córdoba que los niños y los adultos estan pidiendo comida”, indicó.

Por último, el opositor demandó “una respuesta urgente a los trabajadores y a las organizaciones sociales” por parte del poder central para dar un marco de “tranquilidad” de cara a fin de año. No obstante se mostró escéptico del accionar del Gobierno nacional, si lo que plantea es “este tipo de artilugio” en referencia al bono extra.

Bono cordobés

En medio de su reclamo a la gestión presidencial de Cambiemos, el dirigente sindical K le pidió al Gobierno de Schiaretti que implemente un bono de fin de año de 15.000 pesos para cada empleado público provincial. 

Fundamentó su solicitud sobre la base de que esta decisión serviría “para paliar la difícil situación económica que los trabajadores están atravesando en función de las medidas económicas del Gobierno nacional que han provocado una marcada devaluación de la moneda y una inflación galopante, con su consecuente pérdida de poder adquisitivo para los asalariados”.

Fuentes parlamentaria le confiaron a Agenda 4P que este pedido al mandatario provincial del dirigente sindical de la central obrera nacional y popular le cayó muy mal al líder de la CGT Regional Córdoba y legislador del bloque UPC, José Pihen.