En un año se sumaron más de 2 millones de pobres

País (14/12/18). La devaluación del peso y la caída del salario real elevaron el índice difundido por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

La pobreza en la Argentina aumentó cinco puntos y trepó al 33,6 por ciento, que se traduce en 2.180.000 nuevos pobres. La elevación de este índice, difundido por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, está motivado en gran medida, por la suba del dólar y la caída del salario real a lo largo del 2018.

La difusión de estos números se dieron a conocer el mismo día en que el Indec informó que la inflación de noviembre se ubicó en 3,2 % y trepó 48,9 por ciento en doce meses. Es el tercer mes de desaceleración de los precios, desde el pico de 6,5% en septiembre, cuando se registró el más fuerte traslado a precios de la suba del dólar, situación que colocó en una mayor vulnerabilidad a los sectores más humildes.

Según la UCA, la situación de pobreza ya golpea a 13.600.000 millones de personas, el nivel más alto de toda la década, superando a los picos que había relevado la misma entidad en 2014 y 2016. Este récord se produce en un año en el que, además de la suba del dólar y la inflación, cayó la actividad económica y se redujo entre 15 y 20 puntos el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales. De acuerdo con los datos de la casa de estudios, la franja etaria entre los 18 y 29 años es la que más sufre el impacto de la suba de la pobreza.

De acuerdo al estudio, “la incidencia de la pobreza en el tercer trimestre de 2018 alcanza niveles superiores a la registrada en el año 2016, cuando significativas devaluaciones provocaron un alza de la inflación y una caída del poder adquisitivo”, consignó TN.com.ar

El estudio puntualizó que entre el tercer trimestre de 2017 e igual periodo de 2018 “la economía argentina pasó de un ciclo de crecimiento a una fuerte recesión, a la vez que la devaluación monetaria durante el año en curso se traspasó a los precios y condujo a una elevada inflación”.

“El nuevo escenario ha tenido efecto sobre los ingresos reales de los que disponen los hogares por un deterioro del poder adquisitivo de los salarios, de los haberes jubilatorios y de las prestaciones sociales”, indica.

El Observatorio de la Deuda Social considera que “el contexto macroeconómico se ha revelado desfavorable para la creación de empleo, con consecuencias sobre las posibilidades de volcar más trabajadores al mercado laboral por parte de los hogares”.