En medio de la crisis política, Morales renunció a la presidencia y denunció un golpe de estado

Bolivia/Región (10/11/19). La decisión de Evo Morales se conoció luego de que las Fuerzas Armadas le pidieran un paso al costado. Más temprano, el mandatario boliviano había convocado a nuevas elecciones con el objetivo de poner fin a los enfrentamientos y protestas que sacuden al país de la región.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, confirmó este domingo su renuncia al cargo en medio de la crisis política desatada a causa de las denuncias de fraude en las elecciones del 20 de octubre que derivó en fuertes enfrentamientos en las calles de distintos lugares del país.

«Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales», afirmó hoy Morales en una transmisión televisiva en vivo.

La decisión del presidente en ejercicio se produjo minutos después de que el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el general Williams Kaliman Romeo, le pidiera al jefe de Estado que renunciara a su mandato «permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad» del país.

«Luego de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia», dijo el general Kaliman ante la prensa.

En sus declaraciones ante los periodistas, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas también emitió un pedido a la sociedad: «Solicitamos al pueblo boliviano deponer las actitudes de violencia y desorden entre hermanos, para no manchar con sangre y dolor a nuestras familias».

En simultáneo, el comandante general de la Policía Nacional de Bolivia,
Vladimir Yuri Calderón, destacó: «Nos sumamos al pedido del pueblo de sugerir al señor presidente Evo Morales que presente su renuncia para pacificar».

Más temprano, Morales había anunciado una nueva convocatoria a elecciones presidenciales, tras conocerse el resultado de una auditoría de la OEA que detectó «irregularidades» en los comicios.

El primer mandatario confirmó este medida luego de haberse emitido el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que realizó una auditoría integral al proceso electoral del 20 de octubre.

Dicho informe señala que, teniendo en cuenta las proyecciones estadísticas, resulta posible que el candidato Morales haya quedado en primer lugar y el candidato Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, en segundo; pero a la vez recomienda convocar a nuevos comicios con la conformación de un renovado Tribunal Superior Electoral.

Este anuncio hecho por Morales no conformó a líderes opositores que volvieron a exigir su renuncia en medio de tensiones crecientes y manifestaciones en las calles que causaron el alejamiento de varios altos funcionarios.

Golpe de estado

Morales aseguró que hay una conspiración contra la democracia, toda vez que en un inicio se pidió ir a segunda vuelta, posteriormente se exigió ir a unas nuevas elecciones, y ahora que se garantizó llevar a cabo nuevos comicios, sectores de oposición exigieron su renuncia.

“Eso es conspirar la democracia, eso es golpe de Estado, eso es no reconocer los resultados que hemos tenido en las elecciones nacionales. Solamente quiero denunciar y quiero decir al pueblo boliviano y al mundo entero, nosotros siempre vamos a buscar la paz social, nuestra política siempre va a ser para los más humildes”, afirmó.

En ese marco, el presidente aseguró que la articulación del golpe inició al día siguiente de haberse llevado a cabo los comicios generales, ya que los candidatos de oposición instruyeron a sus militantes a quemar los Tribunales Electorales Departamentales y las actas del escrutinio.

Una vez conocida la noticia de su dimisión al cargo, las cadenas de televisión de Bolivia mostraron imágenes del avión presidencial despegando desde el aeropuerto de El Alto, y poco después se supo que el destino del mandatario fue la ciudad de Chimoré, en la Provincia de José Carrasco, en el Departamento de Cochabamba, su principal bastión electoral.