La «cartografía de la pobreza crónica» como insumo indispensable para la precisión de las políticas públicas

País (21/12/19). Este mapa funciona como una herramienta de gestión para el Ejecutivo nacional, los gobiernos provinciales y las administraciones municipales. Les permitirá diseñar políticas con más grado de detalle para abordar la situación de la pobreza en las zonas de mayor urgencia.

Las organizaciones CIPPEC, PNUD, ODSA-UCA y CEDLAS-UNLP lanzaron esta semana el Mapa de la pobreza crónica en Argentina, una plataforma digital que permite identificar la incidencia de la pobreza crónica en cada provincia, departamento y radio censal tanto en términos absolutos como respecto de las poblaciones de cada área geográfica seleccionada.

Conocer con exactitud dónde están estos hogares y su peso relativo en el total de las poblaciones de cada territorio es crucial para diseñar políticas que logren revertir la pobreza crónica, se advirtió.

El Mapa se centra en el 10% de la población con menor probabilidad de salir en la pobreza, a quienes se define como pobres crónicos. Ellos constituyen el núcleo duro de la pobreza: son personas que, aún en períodos de crecimiento económico, tienen bajas posibilidades para salir de la pobreza, medida por ingresos.

La forma en que se presentan los datos estadísticos para diseñar políticas públicas es relevante porque ofrece una perspectiva diferente, complementaria.

Haciendo un par de clics, la herramienta permite ver para cada provincia, departamento o radio censal: el nivel de incidencia de la pobreza crónica; la población; el porcentaje de la población en situación de pobreza crónica; el porcentaje de población urbana; el porcentaje de hogares con hacinamiento crítico; el porcentaje de hogares en vivienda deficitaria; el porcentaje de hogares sin acceso a red cloacal.

Como así también el porcentaje de hogares cuyos jefes o jefas tienen el primario completo o menos; el porcentaje de hogares cuyos jefes o jefas tienen el secundario incompleto o menos; el porcentaje de niños y niñas de entre seis y 17 años que no asisten a la escuela; y el porcentaje de la población sin obra social ni prepaga.

Por un lado, la plataforma muestra que el 10% de argentinos con mayor probabilidad de permanecer en la pobreza se distribuye geográficamente así: en el conurbano bonaerense, con un 24%; la región Pampeana (excluyendo al conurbano), con otro 24%; el NEA, con 22%; el NOA, con 19%; Cuyo, con 8%; la Patagonia, con un 2%; y la ciudad de Buenos Aires, con un 1%. Es decir, casi la mitad de las personas en situación de pobreza crónica residen en el conurbano o en provincias de la región Pampeana, en sintonía con la cantidad de habitantes de esas regiones.

Por otro lado, el Mapa también permite observar la incidencia de la pobreza crónica en cada provincia y/o departamento. Presenta así la prevalencia de la pobreza crónica respecto de la población del área geográfica seleccionada.

De esta forma, se observa que, como proporción de la población en cada provincia, su incidencia tiende a ser mayor en las provincias que forman parte del NOA y del NEA. A su vez, deja en evidencia que, respecto de la población total de cada departamento, 16% de los departamentos del país presentan niveles de pobreza crónica que son críticos. Es decir, más del 25% de la población total en cada uno de esos departamentos vive en situación de pobreza crónica.

Dentro de este subconjunto de departamentos, hay un 16% que tienen a más del 40% de su población en situación de pobreza crónica. LO que implica que el peso de la pobreza crónica en los departamentos, visto en términos de la población de cada territorio, es un dato relevante.

En consecuencia, la herramienta busca servir de puntapié inicial para el trabajo articulado de los diferentes niveles de gobierno involucrados (nación, provincias y municipios) y de los actores sociales, políticos y económicos de cada uno de estos territorios.   

“Una estrategia de reducción de la pobreza crónica debe contar con un diagnóstico preciso. CIPPEC, PNUD, ODSA-UCA y CEDLAS-UNLP desarrollaron este mapa con el que se puede saber en qué territorios la incidencia de la pobreza crónica es mayor. Esto permitirá afinar detalles de implementación de políticas públicas para priorizar estas zonas”, afirmó Gala Díaz Langou, directora de Protección Social de CIPPEC.

Propuesta

Una estrategia general de reducción de la pobreza debe incluir políticas macroeconómicas que favorezcan el crecimiento con estabilidad, pero también políticas laborales, de protección social, educativas, habitacionales y de hábitat, entre otras. Dada la naturaleza compleja del fenómeno de la pobreza, que incluye privaciones de ingresos, pero también de otro tipo, es necesario tener una estrategia integral.

CIPPEC propone una serie de medidas que se estructuran en cuatro grandes grupos. El primero está conformado por las políticas necesarias para mitigar los efectos de la crisis económica actual; el segundo refiere a las políticas en las cuales se debe invertir hoy para desactivar la reproducción intergeneracional de la pobreza crónica.

El tercero comprende acciones para mejorar las condiciones de trabajo; y el último establece mecanismos para asegurar los recursos para llevar a cabo estas acciones y su sostenibilidad.

“Esto demanda articular las medidas tomadas por la nación, las provincias y los municipios”, enfatizó Díaz Langou.

«Identificar a los grupos más vulnerables y ubicarlos geográficamente es esencial para el análisis y el diseño de mejores políticas sociales”, consideró Leonardo Gasparini, director del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

“La cartografía de la pobreza crónica es un insumo indispensable para la puesta en marcha de Estados inteligentes», sostuvo Ianina Tuñón, investigadora del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, quien señaló además que «se trata de una poderosa herramienta de gestión que se espera convoque a la corresponsabilidad en el abordaje del flagelo de la pobreza y la desigualdad”.

“Avanzar en la reducción de la pobreza es una prioridad en la agenda de desarrollo que promueve el PNUD”, destacó René Mauricio Valdés, representante residente del PNUD en Argentina.