Schiaretti pidió actuar «responsable y solidariamente» al anunciar nuevas aperturas en la cuarentena

Córdoba (5/6/20). «Vamos a seguir cuidando dos cosas centrales, por un lado la salud de los cordobeses y por otro lado sus libertades. Son los dos preceptos guías de nuestro accionar», destacó.

El gobernador Juan Schiaretti encabezó hoy los anuncios de su Gobierno respecto a la nueva fase de la cuarentena en el territorio provincial y las medidas que avanzan en el camino de la flexibilización del aislamiento sobre todo en el interior provincial.

Tras la presentación de anoche del Presidente Alberto Fernández en la cual confirmó la extensión de la cuarentena hasta el 28 de junio en zonas del país con circulación comunitaria, por caso el AMBA y el Gran Córdoba, la administración schiarettista salió hoy a aclarar que sólo la Ciudad de Córdoba se mantiene en el aislamiento social y obligatorio, pero no hay vuelta atrás en las actividades habilitadas.

En tanto, todo el interior provincial, es decir las 426 municipios y comunas pasan a la fase de distanciamiento social y obligatorio. Esto se traducirá en «la apertura programada y progresiva» de nuevas actividades, aportando mayor flexibilidad a la cuarentena.

El mandatario provincial, acompañado del ministro de Salud, Diego Cardozo, anunció la habilitación de reuniones familiares de hasta 10 personas en el interior de la provincia a partir este sábado y  domingo, siempre que las personas residan dentro de la misma jurisdicción.

“Estamos entrando en una nueva fase para hacer frente a esta pandemia que está asolando el mundo, de la cual no hay todavía antídoto ni vacuna y cuyo epicentro se ha trasladado al continente americano, y queremos hacerlo cuidando dos cosas que me parecen centrales: la salud de los cordobeses y las libertades individuales”, afirmó Schiaretti.

El gobernador indicó que también se habilitarán bares y restaurantes en el interior provincial, lo que se haría efectivo a mediados de la próxima semana. “Se están haciendo los protocolos, hay que coordinarlos con todos los intendentes porque serán ellos  quienes habilitarán el funcionamiento de los bares y restaurantes con lo que es la nueva normalidad”, sostuvo.

Antes los anuncios, el titular del Ejecutivo cordobés sostuvo que todas las medidas se disponen «de manera coordinada con las disposiciones de la OMS con el Estado nacional y las recomendaciones que nos hace el comité científico de Córdoba y las determinaciones que toma el COE«.

Schiaretti expresó además que los especialistas analizan la posibilidad de replicar estas medidas en ciudad de Córdoba, siempre que el Ro continúe la tendencia descendente. “Si todo sigue como hasta ahora, donde hemos dominado el brote y no tenemos problemas, podremos también estar habilitando las reuniones familiares en la ciudad de Córdoba, tal como nos dijeron los integrantes del comité científico”, explicó.

En tanto, el ministro de Salud, Diego Cardozo hizo referencia al Ro (número básico de reproducción), un indicador del promedio de personas que se infectan a partir de un caso, y que dan cuenta de la tasa de contagio, que es utilizado para evaluar si una epidemia está controlada.

“El promedio del Ro de todo el mes de mayo fue de 1,05. Venía en descenso después de que se pudieron controlar los tres brotes que tuvimos, y en las últimas dos semanas el promedio es de 0,91, con una clara tendencia a estabilizarse. El promedio de la última semana es de 0,84”, afirmó Cardozo.

Además, el ministro indicó que redefinió, desde un punto de vista sanitario, el Gran Córdoba, que incluirá solamente al ejido urbano de la ciudad capital, en donde regirá la medida de aislamiento social, preventivo y obligatorio. No obstante, aclaró que «nada ha cambiado y no se retrocede en lo habilitado».

El funcionario afirmó que la ciudad de Córdoba tiene una realidad sanitaria y epidemiológica completamente diferente al interior provincial. “En el resto de la provincia, que son los 426 municipios y comunas, va a regir la medida de distanciamiento social preventivo y obligatorio”, acentuó.

El distanciamiento social supone que las personas pueden circular, trabajar y realizar sus actividades siempre y cuando guarden dos metros de distancia con otras personas, usen tapabocas, mantengan una adecuada higiene de manos y respiratoria, los ambientes ventilados y las superficies desinfectadas. Tampoco pueden reunirse más de 10 personas en lugares cerrados ni superar el 50 por ciento de la capacidad del lugar.