Según la OCDE, Argentina sufrirá el mayor impacto regional por el nuevo coronavirus

País/Región (10/6/20). La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos estimó que el Producto Interior Bruto (PIB) del país podría caer 8,2% este año si logra controlar la pandemia y hasta 10% en el caso en el caso de un segundo rebrote.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estimó hoy que el Producto Interior Bruto (PIB) de la Argentina podría caer 8,2% este año si logra controlar la pandemia de Covid-19 y hasta 10% en el caso en el caso de un segundo rebrote, mientras que a nivel regional la actividad retrocedería entre 7,3% y 8,8% en base a ambos supuestos.

El descenso se observará en el marco de una caída del PIB mundial sin precedentes en tiempos de paz, de entre 6,1% y 7,6% en 2020, ya que, según la OCDE, todos los países están en recesión y la economía planetaria se mueve «en la cuerda floja» para tratar de superar el impacto del coronavirus.

Los ingresos reales por habitante en las economías avanzadas podrían caer un 9,5% y retroceder hasta niveles de 2016 o incluso de 2013, en función de si la recuperación gradual proyectada sigue adelante sin sobresaltos, o si en la segunda mitad de este año se produce una nueva oleada de contagios.

Chile sería el país menos impactado en la región, con una baja del PIB de 5,6% (7,1% con un rebrote de Covid-19), aunque sufriría la mayor caída desde 1982; para Brasil las previsiones son de -7,4% y – 9,1%, con un desempleo «en niveles históricos»; mientras el PIB de México caería 7,5% si la pandemia sigue su curso, pero se hundiría 8,6% de producirse nuevos contagios.

El economista jefe de la OCDE para Argentina y Brasil, Jens Arnold, señaló que la Argentina exhibe «importantes desequilibrios fiscales, monetarios y externos, inflación y una brecha entre el dólar oficial y el paralelo de más de 100%».

Arnold advirtió en ese sentido que «sin perspectiva creíble para las cuentas fiscales, los desequilibrios permanecerán«, a la vez que recomendó una «política monetaria prudente».

El informe de la OCDE advirtió que «con una salida gradual del aislamiento, la demanda doméstica (en la Argentina) se recuperará, pero permanecerá sometida a un mayor desempleo y una caída en los ingresos familiares«.

Arnold destacó en su presentación que la Argentina adoptó medidas sólidas y temporales para contener a la pandemia, así como para apoyar a los hogares, jubilados, empresas y cuentapropistas del país, lo cual debería repetirse en el caso de que se produzca un rebrote de la enfermedad.

Por su parte, el jefe de Estudios Económicos por País de la OCDE, Alvaro Pereira, dijo que el gasto adicional por el Covid-19 será cercano al 3% del PIB en la Argentina, frente a casi 7% en Brasil y en Chile, y advirtió que «las salidas de capital en la región serán más grandes incluso que en la crisis de 2008».

Según la OCDE, el éxito en el proceso de reestructuración de la deuda pública argentina aliviaría estas presiones, aunque igualmente se requerirá fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas.

«Las mejoras en la eficiencia del gasto público deberían ser la principal herramienta para conseguir esto, apoyado a través de una evaluación de los costes y beneficios de los regímenes de impuestos especiales, exenciones y las fugas en el sistema tributario», apuntó el informe.