Tras las nuevas asambleas, se tensa el diálogo con el Suoem y el Municipio advierte que no aceptará «un cogobierno»

Ciudad de Córdoba (19/6/20). En un comunicado, la administración Llaryora advirtió que se hace «dificultoso continuar el diálogo y lograr acuerdos» con el gremio de los municipales. Se refirió así a las asambleas y protestas que se realizaron este viernes que apuntan a «un conflicto permanente».

En medio del conflicto con el Suoem, que supuestamente había entrado en un impás hasta el lunes, luego de que anoche se activara una mesa de diálogo de las autoridades del municipio con la representación gremial, hoy se retrocedió a la fase dura de la situación.

Es que el Gobierno de Martín Llaryora le enrostró al gremio de los trabajadores municipales no poder alcanzar un acuerdo, como si lo hizo con la Asociación de Personal Jerárquico de Transporte Automotor de Pasajeros de Córdoba y Afines, la UTA y el Surbac.

«El municipio tiene la plena convicción del rumbo elegido, a la vez mantiene su vocación de diálogo, la misma que a la fecha nos permitió lograr consenso» con las otras entidades sindicales, se destacó.

En este plano el Departamento Ejecutivo municipal (DEM) advirtió que este viernes se registraron nuevas asambleas en varias reparticiones. Cabe mencionar que al reclamo inicial por el recorte de la jornada laboral (que se refleja en una merma salarial) se sumó la situación de contratados, la quita de chapas de los inspectores y desvinculaciones.

«En un marco de conflicto permanente, resulta dificultoso continuar el diálogo y lograr acuerdos. Esta actitud del gremio nos obliga a seguir tomando decisiones que nos permiten mantener los servicios esenciales para el correcto funcionamiento del Municipio», resaltó la gestión Llaryora.

Por su parte, la comisión directiva del gremio que conduce Beatríz Biolatto denunció hoy la decisión unilateral del DEM «de dar de baja chapa de inspectores de distintas áreas, a pesar de la conformación de una mesa de diálogo».

La administración peronista afirmó que «los cordobeses nos eligieron para que solucionemos los problemas de la ciudad, una ciudad que se encontraba abandonada. Y no vamos a fallar».

«Vamos a avanzar hacia el progreso. Con firmeza, escuchando a todos los sectores, con un único objetivo de recuperar a la ciudad del estancamiento y atraso», agregó.

En defensa a las medidas adoptadas que vienen siendo objeto de las protestas de los municipales, el Ejecutivo manifestó que «puede generar quejas de sectores minoritarios, porque se terminan los privilegios».

No obstante, subrayó que «el camino que elegimos es el del diálogo. Los reclamos forman parte de la democracia. La violencia y los gritos no serán aceptados». A propósito, rechazó el accionar de un grupo de trabajadores que «prepotencia y actitudes violentan desprecian y agravian el patrimonio de la ciudad».

En su pronunciamiento, el Gobierno llaryorista enfatizó que «el municipio no tiene dueños sectoriales, tampoco permitiremos un cogobierno. Eso se acabó».

En esa línea, remarcó que «los únicos dueños somos los cordobeses, quienes necesitan un municipio que sea promotor del desarrollo de la ciudad, no una máquina de impedir y poner trabas».

«La ciudad que todos soñamos, la que todos queremos vivir y anhelamos, exige tomar decisiones profundas, que seguramente afectará algunos privilegios de unos pocos, pero será en beneficio de toda la ciudadanía», puntualizó la gestión municipal.