El empleo privado registrado cayó 1,6% en abril, primer mes completo de cuarentena estricta

País (4/7/20). Así lo indicó la Subsecretaria de Planificación, Estudios y Estadísticas del Ministerio de Trabajo.

Los puestos laborales formales del sector privado tuvo una disminución intermensual de 1,6% en abril, primer mes completo con aislamiento social y que registró la caída más alta del empleo registrado no estatal desde que comenzó a medirse, informó la Subsecretaria de Planificación, Estudios y Estadísticas del Ministerio de Trabajo.

Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en abril se registraron 186 mil puestos de trabajo menos que en marzo en el sector privado, debido a la pérdida 128 mil empleos asalariados, equivalente a un recorte de 2,2%, y la salida de 32 mil aportantes al monotributo, lo que implicó una caída de 2%.

«La crisis internacional provocada por la pandemia del coronavirus no tiene antecedentes recientes, ni por la magnitud de la caída de la economía y el empleo, ni por el alcance global que está mostrando; la duración y profundidad de los efectos en la economía mundial todavía son inciertos; la Argentina no se encuentra exenta de este escenario», explicó la subsecretaría en su síntesis de la situación del trabajo registrado.

A nivel sectorial, la caída del empleo asalariado fue generalizada: Los sectores con mayores pérdidas fueron construcción (-4,6%); hoteles y restaurantes (-1,7%); servicios sociales (-1,4%); transporte y servicios empresariales (-1,9%), enseñanza (-1,8%), y Comercio (-1,3%).

En cambio, los sectores definidos como esenciales, salud, intermediación financiera y el conjunto de actividades primarias, fueron los menos afectados, aunque también registraron mermas de empleos.

De acuerdo con la Encuesta de Indicadores Laborales, en mayo, el nivel de empleo privado registrado en empresas de más de 10 trabajadores del total de los aglomerados relevados cayó 0,4% en relación al mes anterior, atenuando la caída de los dos meses anteriores (-0,6% en abril y -0,5% en marzo).

«Esta desaceleración de la contracción del empleo se relaciona con la reapertura de algunas actividades, además de las declaradas esenciales, y la adecuación en varios sectores y zonas geográficas, a las nuevas condiciones impuestas por la pandemia», explicó el trabajo.

La situación se evidencia en mayor medida en los aglomerados del interior, que mientras en abril mostraron una caída mensual del empleo del 0,8%, en mayo la contracción fue de 0,4%; en tanto, el aglomerado del Gran Buenos Aires (GBA) la moderación del retroceso fue de solo 0,1% (abril -0,6% y mayo -0,5%).