Para la Cámara de Centros de Contacto, la ley de teletrabajo «sobreregulará» y «desincentivará» el desarrollo de la modalidad

Córdoba/País (21/7/20). Según la CACC, es «absolutamente innecesaria«, ya que la modalidad puede incluirse dentro sectorialmente aplicando el instituto reglado de la negociación paritaria bajo el cumplimiento de lo impuesto por la Ley de Contrato de Trabajo.

La Cámara Argentina de Centros de Contacto (CACC) presentó sus argumentos en contra del proyecto de ley sobre el “Régimen Legal del Contrato de Teletrabajo”. Se trata de la iniciativa que cuenta con media sanción de Diputados que ahora es analizada en el Senado de la Nación.

La entidad que agrupa al sector, que utiliza de manera intensiva y desde hace tiempo atrás esta modalidad, hizo llegar sus argumentos en contra del proyecto a los senadores.

Para la CACC, la ley propuesta, contrariamente a su objetivo, perjudicará e incluso desincentivará el real desarrollo de la modalidad de Teletrabajo.

Resulta «absolutamente innecesaria» puesto que de la misma forma que el sector incorporó la modalidad dentro de su Convenio Colectivo (CCT N° 688/14), los demás sectores pueden hacerlo aplicando el instituto reglado de la negociación paritaria bajo el cumplimiento de lo impuesto por la Ley de Contrato de Trabajo», se advirtió.

En su crítica a la iniciativa, la Cámara afirmó que «no es necesaria una superestructura normativa, que termine imponiendo condiciones que dificulten el desarrollo del Teletrabajo en nuestro país«.

En este sentido, destacó que «otros sectores que precisen incorporar el teletrabajo dentro de sus convenios, también podrán hacerlo sin inconvenientes y adaptando las normas a las particularidades de la actividad que desarrollan».

En el caso de la CACC, hoy cuenta con más del 90% de los trabajadores en esta modalidad, y de hecho antes de la cuarentena el teletrabajo ya había sido incorporado dentro de su Convenio Colectivo de Trabajo.

Este convenio surgió como resultado de un trabajo cuatripartito en la materia que fuera realizado con el protagonismo de los trabajadores y de las empresa, junto con la guía y orientación del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

En el marco del debate que se viene en el Senado, la CACC consideró que «este nuevo marco normativo sobreregulará, desincentivando la modalidad y atentando contra la generación de empleo federal, obstaculizando el desarrollo de nuevos puestos de trabajo en localidades del interior».

En cuanto al sector en particular, además de las dificultades operativas y logísticas que conllevan las regulaciones previstas, la entidad expresó que la ley causará un fuerte impacto sobre las estructuras de costos de las empresas, repercutiendo en la competitividad y limitando las posibilidades de exportación de servicios».

En relación al impacto directo en los costos, se objetó algunos de los puntos detectados: la reducción en la eficiencia por una regulación más rígida de la jornada laboral; la pérdida de horas productivas en el caso de los trabajadores que pueden interrumpir su jornada laboral por contar con personas a cargo; y una mayor litigiosidad que puede generarse por la reversibilidad unilateral por parte del empleado.

Por otra parte, se sostuvo que también incrementarán los costos logísticos por los equipamientos y tecnologías, además de los servicios de internet y electricidad necesarios para el teletrabajo.

Por último, la CACC manifestó que «implementar una nueva ley para el Teletrabajo, cuando la actividad en el sector ya ha sido regulada, generará incertidumbre y potenciales fallas para un sistema que ordenado en forma libre y voluntaria entre las partes, ya ha demostrado su correcto proceder, incluso en momentos críticos como los que se están transitando».