Al criticar el «impuesto a la riqueza», la Cámara de Comercio advirtió de la «larga tradición en impuestos nacidos en la emergencia»

Córdoba/País (14/9/20). En ese sentido, resaltó que casi siempre son «distorsivos» y acaban por perpetuarse, «incrementando el cada vez más alto ‘costo argentino’”. La entidad empresaria abogó por que «se encuentren otros caminos para la necesaria consolidación fiscal».

La Cámara de Comercio de Córdoba (CCC) expresó su adhesión a la preocupación pública manifestada por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) ante el proyecto de ley que fija un “aporte solidario y extraordinario” a las grandes fortunas.

Para la entidad cordobesa, el popularmente conocido como “impuesto a la riqueza”, viene a incrementar «una presión impositiva ya de por sí muy elevada». Así se pronunció mediante un comunicado difundido en la jornada de hoy, mientras Diputados inciará este martes el debate de la iniciativa K.

Es por ello que consideró que «la reducción del déficit fiscal debería lograrse a través del combate a la evasión y de una progresiva baja del gasto y no mediante nuevos tributos».

El proyecto impulsado por el Frente de Todos, que empezará a tratarse este martes en comisión de Diputados, ya cuenta con el apoyo de bancadas aliadas, lo que le permite al oficialismo contar con los votos para su aprobación.

En este marco, la CCC destacó que «antes de avanzar con una obligación extra debe tenerse en cuenta que en el país ya existen tributos que están en función de la capacidad económica del contribuyente, como lo son el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto sobre los Bienes Personales, gravando este último los mismos bienes sobre los que se intenta aplicar el gravamen que se proyecta y cuyas alícuotas se incrementaron en hasta 9 veces en el último año».

En su crítica al proyecto K, la Cámara advirtió que «la expansión de la actividad, la reducción de la pobreza y la corrección del déficit fiscal, para ser sostenibles, requieren de la existencia de un sector privado dinámico y moderno, lo que difícilmente se logrará si se siguen incrementando las cargas que sobre él recaen con el riesgo adicional de generar algún grado de éxodo tributario a jurisdicciones con un tratamiento más favorable».

Al sostener la postura del sector, la entidad cordobesa consideró que la reducción del desequilibrio fiscal «demanda una paulatina baja del gasto público, a través de la supresión de ineficiencias varias y de una progresiva sustitución de los programas de asistencia –muy necesarios en la emergencia– por empleo privado genuino».

En materia de ingresos fiscales, la CCC indicó que «se requiere una reforma tributaria integral que consolide la progresividad del sistema, resuelva su extrema complejidad, provoque la disminución sustancial de la informalidad –que constituye una competencia desleal para los que sí cumplen con sus obligaciones–, incentive la inversión, promueva la creación y el desarrollo de empresas y armonice asimetrías territoriales y de dimensión».

Por último, la entidad empresaria manifestó que se atraviesa «una crisis de envergadura, provocada por la pandemia de coronavirus y las restricciones asociadas, que se suman a un virtual estancamiento de casi una década».

Y enfatizó que «no debe olvidarse que nuestro país tiene una larga tradición en impuestos nacidos en la emergencia, casi siempre distorsivos, que acaban por perpetuarse, incrementando el cada vez más alto ‘costo argentino’”.