«Es realista y define un camino de recuperación económica», afirmó Guzmán al enviar el Presupuesto 2.021 al Congreso

País (15/9/20). El proyecto de Presupuesto contempla una suba del 5,5% del PBI, una inflación del 29% y un dólar en torno a los $ 102,4, para fin del año.

El Ministerio de Economía de la nación envió hoy a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2.021, que contempla un déficit primario del 4,5% del Producto Bruto Interno (PBI), una recuperación robusta de los ingresos públicos, y un crecimiento estimado de 5,5%. Además, prevé que la tasa de inflación se ubique en el orden del 29%, con un dólar en torno a los $ 102,4 al 31 de diciembre de 2.021.

El proyecto de Presupuesto, el primero de la gestión del presidente Alberto Fernández, se apoya en dos principios fundamentales: estabilización macroeconómica y sostenibilidad fiscal. “El Presupuesto es la dirección hacia la que vamos a transitar para tranquilizar a la economía. Por eso, el proyecto que presentamos es realista y define un camino de recuperación económica en un marco de prudencia”, aseguró el ministro Martín Guzmán.

El proyecto de ley define prioridades estratégicas como la reactivación productiva, la generación de empleo, el apuntalamiento de las capacidades de innovación de las y los argentinos y el fortalecimiento de la educación y la salud. Otro de los puntos destacados es que se incorpora por primera vez en la historia la perspectiva de género y diversidad.

También define que el Estado tendrá un rol central en el proceso de recuperación económica: “Se pondrá el foco en potenciar nuestras capacidades productivas, ubicar nuestros lugares en el ámbito económico internacional, con sus posibilidades y limitaciones, y abrir puertas para que los grupos menos favorecidos puedan escalar en sus capacidades y niveles de ingresos”, manifestó Guzmán.

A su vez, el ministro aseguró que “la sostenibilidad fiscal requerirá de esfuerzos consistentes, en pos del equilibrio fiscal, que sean compatibles con un sendero de crecimiento inclusivo”.

“Son desafíos que requieren tiempo, unidad, prudencia y responsabilidad porque muchas veces nos enfrentamos y enfrentaremos a decisiones difíciles. Estamos encarando el comienzo de lo que esperamos sea un avance sostenido”, aseveró.

Asimismo, el titular del Palacio de Hacienda detalló que el gasto primario real crecerá respecto a 2.020 sin las erogaciones extraordinarias por COVID-19 (+7,6% i.a. en términos reales) y respecto a 2.019 (+10,1% i.a. en términos reales).

Estas prioridades estratégicas se reflejarán en seis pilares de la política de inversión pública en 2.021:

• Infraestructura productiva y social: La infraestructura volverá a ser un motor de la economía, la generación de empleo y la competitividad de las empresas argentinas con un criterio inclusivo y federal. En 2021, se duplicará la inversión real en infraestructura productiva y social respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $835.000 millones o 2,2% del PBI.

• Innovación y Desarrollo: Aumentará en un 160% la inversión real en innovación y desarrollo respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $187.000 millones o 0,5% del PBI que permitirá sostener el nivel de gasto real extraordinario de 2020.

• Salud Pública: Habrá un aumento de un 49% de la inversión real en Salud Pública respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $199.000 millones o 0,5% del PBI.

• Educación y Conectividad: se incrementará en un 11% la inversión real en Educación y Conectividad respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $483.000 millones o 1,3% del PBI.

• Inclusión social activa: Aumentará en un 49,5% la inversión real en Inclusión Social Activa respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $270.000 millones o 0,7% del PBI.

• Género y diversidad: En 2021, se elevará casi en 1.350% la inversión real en Género y Diversidad respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $6.205 millones.