Divisas: Advierten que si no hay acuerdo con holdouts impactará de lleno en las reservas

CPCE fachada YrigoyenCórdoba. En el marco del análisis de la coyuntura del CPCE sobre las “tensiones en el mercado cambiario y nivel de reservas”, la economista Mary Acosta, observó que el mayor condicionante es la falta de acuerdo con los holdouts. Participó del encuentro con los periodistas, José Arnoletto, en su último contacto con la prensa como titular del CPCE. Anteayer, asumió al frente de la entidad profesional, José Simonella. 

 “A esta altura la posición ideológica parece condicionar una salida, independientemente de que se caiga la Rufo, la decisión es no mejorar la oferta. En las condiciones económicas de hace tres años se podía soportar la falta de acceso a los mercados, pero hoy ya no”, advirtió.

La necesidad de divisas para el año próximo, oscila entre 7 mil y 11 mil millones de dólares, según distintos factores. Hay que considerar que del swap con China por US$ 11 mil millones, el primer ingreso por US$ 700 millones logró sostener las reservas en 28.268 millones. A este escenario hay que agregarle que la baja del precio internacional de la soja complica las perspectivas de ingreso de dólares.

En base a este panorama el CPCE plantea tres escenarios posibles. De haber un arreglo en enero 2015 con los holdouts permitiría financiamiento externo que descomprima tensiones devaluatorias y menor tasa de inflación; podría recuperarse el crecimiento, indicaron.

Otra posibilidad, es un acuerdo a mediados del año, con lo que el PBI evolucionaría menos. Si directamente no hubiera arreglo es esperable una mayor tasa de devaluación e inflación y el ajuste externo se reflejará en un menor nivel de actividad.

El análisis del Instituto de Economía del Consejo que nuclea a los profesionales de Ciencias Económicas, revela que la base monetaria entre 2007 y 2009 fue del 18,1 por ciento; saltó entre 2010 y 2013 al 31,8 por ciento, mientras que este año lo hace al 19,5 por ciento, aunque desde junio comenzó un nuevo aceleramiento que continuará hasta fin de año. La baja del nivel de reservas junto a la suba de la base es lo que explica el alza del Tipo de Cambio de Convertibilidad que hoy es de $14,16.

Las reservas pasaron de un nivel máximo alcanzado en mayo de 2011 de US$ 52 mil millones a las actuales: US$ 28.393 millones. Uno de los componentes principales está constituido por el saldo de la balanza comercial, que el año pasado fue de US$ 8.574 millones (una baja del 50 por ciento respecto del superávit de 2012); para este 2014 se esperan U$S 7 mil millones.

reunión comisión CPCE con periodistas“La caída no parece tan pronunciada pero hay que considerar que las importaciones están pisadas y que si se liberara la compra de insumos de producción los resultados serían peores”, afirmó Acosta. El único sector de la industria que prácticamente no usa materia prima importada es alimentos y bebidas.

El otro componente clave en la necesidad de divisas es el pago de servicios: el saldo de esta cuenta es siempre negativa. En 2012 fue de US$ 3 mil millones y el año pasado cerró en US$ 4,400 millones negativos (el grueso de los montos es turismo). El primer trimestre de este año -último dato disponible- el rojo fue menor producto de la devaluación de enero que redujo compras y viajes al exterior.

Además en la entrada y salida de divisas inciden otros factores, como es el pago de deuda y salida de capitales. Según el balance cambiario del Central -que marca los dólares que efectivamente salen y entran- en 2013 cambió la ecuación ya que hasta ese año la cuenta corriente era superavitaria y financiaba al resto; con el cepo la cuenta financiera empieza a compensar el rojo.

En el primer semestre de este año, las dos cuentas son negativas. “Ya no hay forma de poner más cepo; es un proceso que se deteriora en todas sus partes desde 2012”, aseguró Acosta.

Requerimientos de divisas para pagar deuda

Este año, incluyendo el acuerdo con el Club de París y toda obligación que no se puede refinanciar, se necesitan unos US$ 4 mil millones hasta fin de año (de los cuales ya se cancelaron US$ 600) y otros US$ 11 mil millones para 2015. El total representa la mitad de las reservas actuales. A esos montos hay que agregarle los impactos económicos derivados del fallo de Griesa, cuya discusión actual es por U$S 1.330 millones.

De cara al próximo año, el CPCE calcula la necesidad de divisas en US$ 10.770 millones. Un escenario es con una balanza comercial con un superávit de US$ 9 mil millones y una cuenta corriente superavitaria, en ese caso, se deberían conseguir (usando reservas o tomando crédito) US$ 7 mil millones.

La otra hipótesis, más negativa, es un saldo comercial similar al de este año y una cuenta corriente deficitaria, entonces se requerirían US$ 11.770 millones.

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