Mejorar el uso de agroquímicos y reducir la contaminación con ayuda de la nanotecnología

País (30/7/19). Optimiza la efectividad de los productos químicos presentes en el mercado a través de una máquina y cápsulas especialmente diseñadas, que el propio ruralista podrá usar para el tratamiento de las cosechas.

Desde enero, funciona en el campus Miguelete de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) la firma Nanótica Agro, encabezada por Julio Laurenza y Matías Badano.

Se trata de un desarrollo tecnológico que permitirá al productor agropecuario emplear una menor cantidad de químicos sin comprometer la seguridad alimentaria de la cosecha, y a la vez ayudará a reducir el impacto medioambiental de la actividad.

La propuesta, que según sus creadores contiene la impronta de la industria farmacéutica, involucra la nanotecnología para la aplicación de herbicidas, insecticidas, fungicidas o fertilizantes, por medio de cápsulas que poseen una membrana muy parecida a la de las propias plantas. De ese modo, la dosificación resulta más controlada y efectiva, al disminuir la cantidad de producto que normalmente no es absorbido y cae a los suelos.

«Nosotros proveemos a los productores una máquina nanotizadora y cápsulas vacías para que ellos mismos puedan nanoencapsular los agroquímicos de su preferencia antes de utilizarlos», explicó Laurenza.

«La partícula nanotizada penetra mucho mejor en las células y tejidos vegetales que la partícula tradicional, debido a su tamaño nano -en el orden de la millonésima parte de un milímetro- y la personalización de la estructura [de la cápsula]. Es por eso que nuestra tecnología potencia el efecto de los agroquímicos, aún en dosis menores a la recomendada», añadió.

Al respecto, Badano destacó: «Apuntamos a que un productor de unas 1600 hectáreas pueda amortizar la máquina en sólo dos aplicaciones durante el primer año de uso. Por lo tanto, a medida que va ganando escala, la adquisición se paga cada vez más rápido».

«Esta tecnología, al optimizar la efectividad del agroquímico, achica los costos porque baja las dosis requeridas. Entonces, si antes se gastaba USD 30 por hectárea, así se termina desembolsando alrededor de diez dólares menos en igual superficie», ejemplificó.

A la fecha, Nanótica Agro superó exitosamente ensayos en cultivos de soja, maní y cítricos. No obstante, «la máquina va a estar siempre evolucionando, incluso tenemos la idea de ir sumándole variaciones y agregarle capacidad para procesar mucha más información, de manera tal que sea más reactiva a su entorno, como ser el clima. Esperamos que pueda crear la mejor cápsula, el mejor caldo y la mejor combinación de cápsula con producto», expresó Laurenza.

El kit ?todavía un prototipo? se estima que llegará al mercado a mediados de 2021, y las expectativas no son pocas.  «En diciembre hicimos una primera ronda de inversión y ahora estamos abriendo otra cercana a los USD 2 millones. Tenemos gente de África, Israel y Argentina  decidida a apoyarnos», señaló Badano.

El emprendimiento cuenta, hoy en día, con una doctora en Química y cuatro ingenieras agrónomas, todas procedentes de distintas universidades y con diferentes antecedentes técnico-profesionales; si bien Laurenza y Badano prevén el ingreso de más personas con este tipo de perfiles, ya sean biotecnólogos, químicos, biólogos, o investigadores que quieran pasar al ámbito privado.

Por último, desde Nanótica Agro enfatizaron que «lo que se busca es que el productor no sólo gaste mucho menos en químicos, sino que también pueda llegar al consumidor con productos más sustentables».