
País (27/9/19). Asimismo, se lanzó el Atlas de glaciares. Ambas publicaciones ponen en valor y legitiman la información ambiental.
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación confeccionó por cuarta vez esta herramienta de gestión de la política ambiental nacional, siendo la tercera edición consecutiva desde el año 2016. Además, se dio a conocer el atlas que describe los glaciares del país en el contexto de las cuencas hídricas en las que se ubican.
En presencia de autoridades nacionales, Bergman explicó: “Esta nueva edición del informe del estado del ambiente y el Atlas se presentan, no solo en el Día Nacional de la Conciencia Ambiental, sino en el día en que los jóvenes se movilizan por las acciones climáticas llevando una agenda moderna, de cambio cultural y de paradigma de futuro, lo que da cuenta de que en este primer mandato del presidente Macri coexistieron agendas urgentes de coyuntura junto con las de mediano plazo, que no se pueden demorar, como la agenda verde”.
“El informe no detalla solamente lo que se llevó adelante sino también lo pendiente por hacer, de manera que señala que esta agenda no es solamente de un gobierno sino una política de Estado a la que aspiramos. Por lo que, aun teniendo temas pendientes, establecimos una política ambiental. Este documento no se basa en lo ideológico, sino en lo lógico, dándole el protagonismo que merece la ciencia”, indicó el secretario.
El funcionario nacional destacó que «el acceso a la información ambiental es un derecho y que la participación ciudadana es una necesidad para construir colaborativamente de manera transparente”.
Por su lado, en línea con el mensaje de Bergman, Diego Moreno, secretario de Política Ambiental y Recursos Naturales subrayó: “Estos dos documentos que publicamos son fundamentales para el acceso a la información ambiental y para la consolidación del sistema de información ambiental nacional».

«El Atlas documenta toda la información del Inventario Nacional de Glaciares que se publicó el año pasado y pretende generar un documento de fácil lectura y mejor acceso para un público más amplio y, de esta manera, ayudar a conservar los cuerpos de hielo que son vitales para la provisión de agua en muchas regiones del país».
Además, Moreno se refirió en particular al informe del estado del ambiente: “Marca un hito en la política ambiental de la Argentina porque cumplimos con la exigencia de la Ley General del Ambiente, que es la principal ley marco ambiental que tenemos en nuestro país. De esta manera estamos generando una base de datos, no solo para el público en general sino también para los tomadores de decisiones en todos los niveles. Así podremos seguir gestionando de forma responsable los recursos diversos de nuestro país”.
A su turno, Javier García Espil, director nacional de Gestión Ambiental del Agua y de los Ecosistemas Acuáticos entendió que “el Atlas acerca información sobre el patrimonio glaciológico de la Argentina para fortalecer los proceso de acceso a la información pública ambiental, la participación ciudadana y las decisiones que hacen el ordenamiento ambiental del territorio, presentándolos en un contexto global ante el fenómeno del cambio climático, un contexto regional respecto de las características de los ecosistemas de montaña y un contexto particular relacionado a las cuencas hídricas”.
Fidel Roig, director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales se expidió: “El Atlas de glaciares es una representación de cómo el trabajo mancomunado da buenos frutos. El Gobierno Nacional y científicos del CONICET fueron artífices de este importante trabajo, que refleja en este libro al Inventario Nacional de Glaciares y trasciende lo económico y lo técnico para posicionarse en un valorable esfuerzo humano».
El informe del estado del ambiente es un análisis sistemático sobre la situación ambiental del territorio argentino, que considera sus dimensiones sociales, económicas, culturales y ecológicas. El mismo contiene datos y estadísticas sobre los desafíos que la agenda ambiental impone: la situación del agua, la atmósfera, el suelo, la biodiversidad, los cambios climáticos, los residuos; un diagnóstico sobre grandes unidades biogeográficas (bosques, pastizales, zonas áridas, humedales, mar Argentino y Antártida) y un marco jurídico ambiental.
Por su parte, el Atlas de glaciares de Argentina describe los glaciares del país en el contexto de las cuencas hídricas en las que se ubican, con sus poblaciones, principales actividades y biodiversidad. Brinda insumos para afrontar los desafíos del cambio climático, el ordenamiento ambiental del territorio en las regiones de montaña y la gobernanza del agua, así como también para reforzar los sistemas de evaluación ambiental, la investigación científica, la educación ambiental y la coordinación federal de acciones para la preservación del patrimonio glaciológico de la Argentina.