Argentina propone a los bonistas tres años de gracia y una quita de intereses del 62%

País (16/4/20). No se pagaría nada en 2020, 2021 y 2022, se pagaría un cupón promedio de 0,5% en 2023 y esas tasas irían creciendo hasta niveles que son sostenibles.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció que la propuesta de canje de deuda «incorpora un período de gracia» en el que no se pagará capitales ni intereses hasta 2023. «Aún no se ha llegado a un entendimiento con los bonistas», dijo en la reunión en Olivos.

El Gobierno presentó hoy su propuesta para renegociar US$ 66.238 millones de deuda emitida bajo legislación extranjera, en la que prevé un período de gracia de tres años sin ningún tipo de pagos, con una quita reducida sobre el capital y un recorte del 62% en los intereses, que suman un monto total de US$ 41.500 millones.

La propuesta será presentada formalmente este viernes ante la comisión de valores de los Estados Unidos (SEC, según su sigla en inglés) en la que se darán los detalles técnicos de este canje.

Así lo anunció esta tarde el ministro Guzmán, en un encuentro que fue encabezado por el presidente Alberto Fernández en la Quinta de Olivos, donde también estuvieron presentes la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y los gobernadores provinciales, en una muestra de respaldo ante la agresiva propuesta a los bonistas.

El titular del Palacio de Hacienda explicó que “proponemos cambiar la estructura de bonos por otra que implique un período de gracia de tres años. No se pagaría nada en 2020, 2021 y 2022, se pagaría un cupón promedio de 0,5% en 2023 y esas tasas irían creciendo hasta niveles que son sostenibles”.

Guzmán precisó que “el interés promedio que pagaría la Argentina es de 2,33%”. Asimismo, el responsable de la cartera económica especificó que “la propuesta conlleva mayor reducción de intereses que de capital. Se da una reducción de capital de 3600 millones de dólares, es decir, una quita del 5,4% sobre el stock de deuda y una reducción del pago de intereses de 37.900 millones, que equivale a una quita del 62%”.

Luego, el ministro anticipó que a partir del lanzamiento formal de la oferta ante los acreedores externos, que será este viernes, la propuesta “tiene una fecha de cierre. Va haber aproximadamente 20 días desde el lanzamiento formal para que nuestros acreedores puedan tomar decisiones y es un período en el que entendemos va a haber gente jugando muy fuerte”.

La propuesta busca reestructurar 21 títulos emitidos bajo legislación extranjera por US$ 66.238 millones, algo más de US$ 1.000 millones menos que los US$ 68.843 millones anunciados inicialmente.

En su presentación, Guzmán reiteró que la deuda es “insostenible” y que la Argentina no está en condiciones de afrontar su pago en las actuales condiciones. «Argentina hoy no puede pagar nada. No solo hoy, sino que durante ciertos años no podrá pagar nada y con el Fondo hemos coincidido en que tiene que haber una fuerte reducción» de la carga de la deuda para que el país pueda crecer, dijo el funcionario.

Guzmán explicó que mantuvo conversaciones con los acreedores «y en ellas aún no hemos llegado a un entendimiento entre Argentina y los bonistas sobre qué es sostenible».

«Insisto, lo que Argentina propone es un marco económico sostenible, algo que también el FMI considera», destacó el funcionario, quien también explicó que en este tipo de negociaciones «lo que dicen los acreedores externos de Argentina es que tiene que haber más ajuste fiscal, más rápido y en mayor cantidad».

Sin embargo, «la realidad es que eso (el mayor ajuste fiscal) destruiría el futuro de millones de argentinos. Hay un límite al que se puede ir y ese límite es la oferta que se presentará mañana», subrayó.

El ministro también hizo referencia al contexto en el cual Argentina decidió avanzar con la propuesta de canje de deuda, en medio de la pandemia del coronavirus y el consecuente impacto económico global de las medidas sanitarias adoptadas por los países para frenar la propagación del virus.

“Querer forzar pagos de deuda insostenible significaría una carga aún mayor. Significaría condenar a millones más a la pobreza, al desempleo, a la pérdida de oportunidades y sueños”, dijo Guzmán, e insistió en que “necesitamos un alivio que nos permita crecer y así poder pagar. Tomaremos un compromiso que podamos cumplir”.

“Hoy estamos enviando una oferta a los bonistas que asume ese compromiso. El país promete pagar algo que es sostenible”, agregó, y señaló que el gobierno se propone “resolver la situación en la que está el país lo más rápido posible”.

Argentina mantiene además un diálogo con el FMI para renegociar una deuda de US$ 44.000 millones que mantiene con ese organismo multilateral de crédito, al tiempo que prorrogó para el año próximo, sin fecha, el pago de unos US$ 8.000 millones de títulos de deuda en dólares, pero emitidos bajo legislación local.

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