
País (19/6/20). Fue en el marco de una reunión virtual de la Comisión Banca de la Mujer del Senado nacional. Mercedes D’Alessandro expuso durante el encuentro virtual de la Cámara alta del Congreso.
La directora nacional de Economía y Género del Ministerio de Economía expuso esta tarde durante una reunión remota de la Comisión Banca de la Mujer y se suma de esta forma a los expositores de diversos organismos estatales y de la sociedad civil que ya han brindado su opinión al respecto desde el año pasado en el ámbito del Senado.
El proyecto, perteneciente a la senadora María Teresa González (FdT), se encuentra actualmente en tratamiento en las comisiones Banca de la Mujer y de Presupuesto y Hacienda.
La norma, que fue consensuada con otras dos iniciativas pertenecientes a las senadoras Gladys González (Cambiemos) y Sigrid Kunath (Frente de Todos, mandato cumplido), tiene por objeto la incorporación de la perspectiva de género en los presupuestos públicos como eje transversal para el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas.
Durante su exposición, D’Alessandro destacó que la Dirección que conduce “tiene un mandato muy particular, que es el de construir políticas económicas con perspectiva de género y conseguir que éstas tengan una mirada no neutral ya que sus efectos no son neutrales entre hombres y mujeres”.
“Vivimos en una sociedad muy desigual y esa desigualdad se amplifica cuando la miramos con la perspectiva de género”, afirmó la funcionaria.
Al respecto, recordó que la Argentina ingresó a la pandemia ya con una estructura desigual en términos de la participación económica entre varones y mujeres. “Las mujeres ganan en el país 27% menos en promedio, cifra que trepa hasta el 37% en el mercado informal”, precisó.
Señaló también que las mujeres “son mayoría en las filas del desempleo y de la precarización laboral y están sobrerepresentadas en los deciles de menores ingresos” de la población. “Uno de los objetivos de la Dirección es evitar que a la salida de la pandemia esas brechas se amplíen”, agregó.
Asimismo, D’Alessandro marcó el rol clave de los presupuestos con perspectiva de género, no sólo a la hora de evaluar cuánto del gasto se invierte para cerrar las brechas entre varones y mujeres, sino también como herramienta transformadora.
En ese sentido, la funcionaria destacó el trabajo conjunto que la Dirección lleva adelante con la Oficina Nacional de Presupuesto de la Secretaría de Hacienda “para identificar las brechas más urgentes y tratar de que nuestras políticas se orienten a resolver estas desigualdades”.
“Un gran paso ha sido consolidar un sistema de indicadores que permita identificar brechas de género para tener una guía hacia donde trabajar a fin de poder ir a cerrarlas”, sostuvo.
De la reunión participaron las senadoras que integran la comisión Banca de la Mujer, que es presidida por Norma Durango (Frente de Todos) y por su vice, Norma Tagliaferri (Cambiemos), y también otros senadores integrantes del cuerpo invitados al encuentro.
Por su parte, la senadora María Teresa González describió que un Presupuesto Sensible al Género (PSG) como «un presupuesto configurado para promover la igualdad de género considerando las amplias diferencias en los accesos a derechos que hoy en día tenemos» considerándolo como «una herramienta política pública que nos va a permitir transversalizar la perspectiva de género en todas las etapas de un presupuesto: formulación, aprobación, ejecución, en el control y en la evaluación».
«Serán considerados PSG aquellos en cuyas formulación, aprobación, ejecución, control y evaluación se considere el impacto diferenciado de los gastos entre mujeres y varones con el objetivo de reducir y eliminar las brechas de género en todas las esferas del desarrollo y erradicar la violencia de género en todas sus modalidades».
Además, la autora del proyecto S268/20 señaló las modificaciones que se proponen realizar a la Ley 24.156 de Administración Financiera y de los sistemas de control del sector público nacional, en sus artículos 12, 44, 95, 17 y 25.
«El desarrollo solo será sostenible si los beneficios favorecen por igual a todas, todos y todes. Contar con un presupuesto con perspectiva de género nos permitirá avanzar por el camino hacia la igualdad que todos necesitamos y anhelamos», concluyó.