
País (17/8/20). Los restos humanos encontrados en Villarino, en la zona en la que se buscaba a Facundo Astudillo Castro, ya están en los laboratorios del Equipo Argentino de Antropología Forenses (EAAF) y mañana se iniciarán los estudios forenses para su identificación.
El EAAF y el Cuerpo Médico Forense (CMF) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación fueron nombrados como peritos oficiales para analizar los restos encontrados en Villarino, por decisión de la jueza federal bahiense María Gabriela Marrón, luego de un pedido del fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez, a cargo de la pesquisa.
Los exámenes forenses sobre los restos se iniciarán mañana, pero fuentes judiciales explicaron a Télam que el proceso de identificación puede demorar al menos tres semanas, siempre y cuando las muestras que logren extraerse para la elaboración del ADN sean de buena calidad.
Cristina Castro, la madre del joven de 22 años desaparecido, fue sometida a una extracción de sangre para elaborar su patrón genético, y cotejarlo con el ADN de los restos hallados.
La madre de Facundo Astudillo, quien fue visto por última vez el pasado 30 de abril tras salir de la localidad bonaerense de Pedro Luro, dijo ayer que hay «muchas» posibilidades de que los restos óseos encontrados pertenezcan a su hijo y que cree que el cuerpo fue «plantado» en ese lugar.
La reconocida médica forense Virginia Creimer fue convocada por la querella para actuar como perito de parte en la autopsia y demás diligencias científicas que se van a realizar sobre el cuerpo.
Creimer dijo hoy que espera que «no existan obstrucciones» en la causa y que habrá que determinar si la persona encontrada falleció en ese lugar o si el cadáver fue «plantado».
«Que nos dejen investigar es algo fundamental, espero realmente que no existan obstrucciones», expresó a FM Futurock la perito de parte que también participó de causas resonantes como el triple crimen de General Rodríguez o del genocida Miguel Etchecolatz.
«El objetivo de la autopsia de mañana es aplicar todos los protocolos de manera tal establecer la causa de la muerte, cuál fue el tiempo transcurrido desde la muerte hasta el presente e identificar el cadáver, eso preliminarmente, y si fue una muerte natural, accidental o un homicidio», afirmó.
Según Creimer, «debe usarse el protocolo de Minnesotta que habla de la necesidad absoluta en los casos de muertes en los cuales están relacionados fuerzas de seguridad, de contextualizar la muerte».
«Es decir, cuando una realiza este tipo de autopsia tiene que saber perfectamente qué ir a buscar. Hay que tener en cuenta el contexto de esta muerte», indicó la experta.
«Con la experiencia que uno tiene en este tipo de trabajo la posibilidad clara de discernir si ese cuerpo falleció en ese lugar o si fue plantado, existe», manifestó Creimer.