
Córdoba. A su vez, la representante del Frente de Izquierda demandó un plan de emergencia y multiplicación de los testeos en el marco de aumento exponencial de contagios.
La legisladora Noel Argañaraz (FIT) pidió hoy la suspensión temporal de la presencialidad escolar y un plan integral con medidas urgentes para enfrentar la crisis sanitaria. Además, la parlamentaria presentó un proyecto de ley para reconvertir centros culturales, clubes de barrio y centros vecinales en centros de testeos de Covid-19.
En cuanto a su planteo de suspender la presencialidad en las escuelas, Argañaraz argumentó: “Con más de 4.000 casos diarios la situación de las escuelas es insostenible, hay asambleas en múltiples colegios, ya varias anunciaron su cierre o lo exigen por la cantidad de contagios».
Según la opositora de izquierda, «la variable de la presencialidad en las escuelas es un factor que elevó la tasa de contagios». En ese sentido, propuso «la suspensión temporal de la presencialidad por un mes y una vuelta a la virtualidad donde el gobierno garantice los dispositivos de conectividad y paquetes de datos, viandas calientes para las y los alumnos y licencias pagas uno de los adultos a cargo de los alumnos o IFE provincial en el caso de trabajos no registrados”.
En su dura crítica al Gobierno de Schiaretti, haciéndolo responsable de la «gravísima situación sanitaria», la representante del FIT en la Unicameral afirmó: «Urgen medidas de fondo y un plan integral para enfrentar esta pandemia».
«No puede ser que la población pase 7 u 8 horas en colas para el hisopado pudiendo poner todos los recursos necesarios para multiplicar los centros de testeo», se quejó y defendió su proyecto del ley: «Es una medida elemental y urgente, pero estamos exigiendo un plan integral de emergencia ante la escalada de contagios y el colapso sanitario”
La legisladora advirtió que “el personal de salud viene denunciando falta de recursos e insumos, desinversión y falta de personal, cesantías y hasta persecuciones a quienes reclaman».
«Necesitamos ampliar el personal de salud, que esté trabajando en planta permanente y el derecho a licencia con goce de sueldo de todo aquel que necesite aislarse. La juventud precarizada, que garantiza los servicios, debe ser vacunada», puntualizó.
En el marco de la situación sanitaria y el impacto de la pandemia, Argañaraz pidió que el Gobierno otorgue un IFE provincial de 40 mil pesos a trabajadores informales y desocupados, sobre la base de un impuesto a las grandes ganancias empresarias.
«Nadie puede pasar hambre», enfatizó y completó: «Estas son algunas de las medidas urgentes. Pero hay que tomar medidas de fondo si no queremos que esta grave situación se vuelva incontrolable”.