Cómo es el trabajo de revincular a las personas que viven en la calle

CABA. Durante todo el año un equipo interdisciplinario recorre la Ciudad para brindar asistencia y contención inmediata. Además, se les facilita la tramitación del DNI, de la tarjeta alimentaria, de un alojamiento y todo lo necesario para retomar un proyecto de vida sostenible.

Lamentablemente, la problemática de la gente en situación de calle no es nueva. El Gobierno de la Ciudad despliega un trabajo durante todo el año para atender las necesidades de las personas y ofrecer soluciones cuando se avecina la época más fría del año, en un contexto de pandemia que agrava aún más la situación.

La primera tarea es atender la emergencia. Para eso, más de 30 móviles del Buenos Aires Presente (BAP), equipados con la más alta tecnología en conectividad de almacenamiento, análisis, estadística y planificación de datos, recorren la Ciudad todos los días invitando a las personas a dirigirse a los Centros de Inclusión.

Existen 32 centros, muchos de ellos gestionados en forma conjunta con organizaciones de la sociedad civil, y están abiertos las 24 horas de los siete días de la semana. Algunos son exclusivos para hombres, otros para mujeres, y también hay para mujeres con niños o niñas y para familias.

En estos espacios las personas reciben las cuatro comidas, una ducha caliente y una cama. Además, se organizan distintas actividades con los protocolos establecidos por el Covid-19, para que se sientan contenidas y acompañadas, y se pueda trabajar en la reconstrucción de un mejor presente y futuro: talleres de oficios, deportes, acompañamiento psicológico, entre otras.

En lo que va de la pandemia ninguno de los centros alcanzó su capacidad máxima de recepción. De las 2.492 plazas totales que hay actualmente sólo 1.517 están ocupadas.

Además, desde que comenzó a circular el virus SARS-CoV-2, en los recorridos de rutina se les toma la temperatura y se les entrega el kit de higiene. Si se presenta algún caso de fiebre o síntomas compatibles con coronavirus, se les ofrece ir a una Unidad Febril de Urgencia.

A la par del BAP está disponible el 108, la línea gratuita del Gobierno porteño para la atención social inmediata. Atiende todos los días durante las 24 horas. Durante 2020 recibió más de 155 mil llamados y este año, hasta la fecha, más de 40 mil.

Identidad y proyecto de vida

Una vez que las personas llegan a los centros o establecen un lazo con los equipos de asistencia comienza la tarea de revinculación con su familia y con sus lugares de origen. Cuando hay situaciones de consumo, que muchas veces son las que las llevan a perder todo, se les ofrece el tratamiento y se las ayuda a generar nuevas redes de apoyo.

Asimismo, se les realizan estudios médicos regulares (algunas personas pudieron hacerse un chequeo médico después de 25 años) y actualmente, se les está aplicando la vacuna contra la gripe. Hasta el momento se vacunaron 646 personas.

La mayoría de los que viven en situación de calle ni siquiera tienen Documento Nacional de Identidad, algo de vital importancia. Tener identidad les devuelve la posibilidad de sentirse personas íntegras y significa poder realizar cualquier tipo de gestión o solicitud, como pedir un turno médico o presentarse en una entrevista laboral. Por eso, la Ciudad les facilita su tramitación con operativos en los mismos paradores. El año pasado, se tramitaron más de 500.

Finalmente, se trabaja con las personas en la construcción de un nuevo proyecto de vida sostenible en el tiempo. Para eso, se realizan talleres de reinserción laboral y de oficios, que les brindan más herramientas a la hora de salir a buscar un trabajo; y se las asiste en la tramitación del subsidio habitacional de la Ciudad, la tarjeta alimentaria Ciudadanía Porteña y la Asignación Universal por Hijo.

La política implementada se lleva adelante junto con las organizaciones de la comunidad referentes en la temática.

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