
Córdoba. Así lo resolvieron los núcleos Asamblea Radical e Identidad Radical, en el marco de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias del 12 de septiembre para definir candidatos a cargos legislativos nacionales en la alianza Juntos por el Cambio.
En el cónclave de ayer, que se desarrolló de manera remota a través de la plataforma Zoom, el alfonsinismo de Córdoba, integrado por los núcleos Asamblea Radical e Identidad Radical, definió participar de las PASO con candidatos propios.
En el plano de las definiciones políticas del espacio radical, que siempre fue muy crítico del Gobierno del PRO, se resolvió proponer al legislador Dante Rossi para encabezar la lista de diputados nacionales.
Desde el alfonsinismo cordobés se expresó que el objetivo es completar la nómina con dirigentes de toda la provincia para lograr «una representación sectorial con inserción en el cooperativismo y mutualismo, la representación gremial, en sectores de salud, de educación, de ambiente y otros vinculados con la producción agropecuaria e industrial».
De cara al escenario electoral, este alineamiento del radicalismo acordó profundizar el diálogo con otros espacios internos de la UCR, «afines al pensamiento de promover una democracia social». Dichos núcleos están referenciados en el actual Presidente de la Convención Nacional del partido, Jorge Sappia, y el intendente de Bell Ville Carlos Briner, referente del espacio Grandeza Radical.
«El radicalismo tiene la obligación de elaborar un programa que sea superador al proyecto de Hacemos por Córdoba y que revierta el padecimiento de miles de cordobeses que sufren la inseguridad, la pobreza y la exclusión, desde hace más de dos décadas», se aseguró desde el alfonsinismo cordobés y se remarcó: “No podemos aspirar a ser una copia prolija del peronismo cordobés”.
En su posicionamiento dentro de la interna de la coalición opositora de Juntos por el Cambio, Asamblea Radical e Identidad Radical subrayaron que «la grieta y el odio en la Argentina sólo generan atraso y pobreza» y asumieron el compromiso de «defender a Córdoba de los atropellos del gobierno nacional pero también de los que asustan con fantasmas que no existen».
«El cambio en Córdoba empieza este año», enfatizaron los dos núcleos internos de la UCR, con el foco de atención puesto en las elecciones de medio término, aunque proyectando la mirada al desafío 2023 de volver al poder en la Provincia trás más de 20 años de peronismo.