
País. Hubo rechazo del grueso del arco opositor. En ese sentido, Juntos por el Cambio y Córdoba Federal votaron en contra, aunque un puñado de diputados de la UCR y el PRO de provincias azucareras respaldaron la iniciativa del Frente de Todos.
Tras un extenso debate de más de seis horas, la bancada del Frente de Todos y aliados avanzarón con la media sanción de la nueva ley de biocombustibles, pese al rechazo de Juntos por el Cambio, los cuatro diputados que responden al gobernador Juan Schiaretti, sus pares de Consenso Federal y los dos representantes del Frente de Izquierda.
La votación que se dio pasada la medianoche arrojó el resultado de 135 votos a favor, 110 en contra y dos abstenciones, dos sin votar y 8 ausentes (entre estos últimos estuvieron los cordobeses Luis Juez y Adriana Ruarte).
Para la aprobación del polémico proyecto, el Frente de Todos logró el apoyo de los aliados del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, el bloque Acción Federal, y la neuquina Alma Sapag. También expresaron su respaldo la tucumana Beatriz Ávila (Partido por la Justicia Social) y los justicialistas Eduardo “Bali” Bucca y Andrés Zottos.
El dato llamativo es que un puñado de diputados de la UCR y el PRO de provincias azucareras acompañaron la iniciativa oficialista. Los tucumanos Domingo Amaya (PRO), José Cano (UCR) y Lidia Ascárate (UCR); y los jujeños Osmar Monaldi (PRO), Gabriela Burgos (UCR) y Jorge Rizzotti (UCR), representantes de provincias productoras de bioetanol a base de caña de azúcar sumaron su voto positivo. En igual sentido se pronunciaron los sanjuaninos Eduardo Cáceres (PRO) y Marcelo Orrego (Producción y Trabajo).
En el detalle de los votos cordobeses, 13 se expresaron por la negativa (Juntos por el Cambio y Córdoba Cambia), tres por la afirmativa (los diputados Gabriela Estévez, Eduardo Fernández y Pablo Carro) y dos estuvieron ausentes.
De esta manera el proyecto de ley de nuevo marco regulatorio de biocombustibles obtuvo media sanción y será girado al Senado para su tratamiento. Cabe recordar que la Cámara Alta votó el año pasado una prórroga de la actual Ley 26.093 por cuatro años más, pero esta iniciativa no prosperó en Diputados que ahora avanzó con un nuevo régimen.
Según el texto aprobado por la Cámara Baja, el nuevo régimen de biocombustibles regirá hasta el 31 de diciembre de 2030 (con posibilidad de prórroga por cinco años más) y establece una reducción del 10 al 5% en el corte obligatorio mínimo para el biodiésel.
Además, la Secretaría de Energía podrá reducir el corte hasta el 3% «cuando el incremento en los precios de los insumos básicos para la elaboración del biodiésel pudiera distorsionar el del combustible fósil en el surtidor, o ante situaciones de escasez por parte de las empresas elaboradoras».
En cuanto a las naftas, se mantiene el 12% de corte mínimo obligatorio de bioetanol, mientras que en el caso del combustible elaborado a base de caña de azúcar, se fijó que el corte mínimo deberá ser del 6%, mismo porcentaje establecido para el bioetanol a base de caña de maíz.
Para el final de la sesión quedó el tratamiento del proyecto de «alivio fiscal» para monotributistas y el nuevo régimen de incentivos al ahorro en pesos a partir de las modificaciones en las exenciones del impuesto a las Ganancias y Bienes Personales.
En el caso de la iniciativa que fija el programa de fortalecimiento y alivio fiscal para pequeños contribuyentes (monotributista) la votación en general se produjo a las 3 de la madrugada de este viernes. El resultado fue: 233 votos afirmativos, 0 negativos, 2 abstenciones y tres ausentes a la hora de votar (entre estos últimos estuvieron Graciela Camaño y Alejandra Vigo).

Voces cordobesas
«El proyecto de ley va a contramano del mundo. Mientras en el mundo se está pensando en eliminar los combustibles fósiles aquí reducimos los cortes de biocombustible», afirmó el diputado Diego Mestre (UCR).
En su discurso, el radical rechazó además la “discrecionalidad” que tendrá la autoridad de aplicación y aseguró que esta propuesta “es una puñalada al sector productivo, a los trabajadores, que van a perder sus puestos de trabajo, a las economías regionales”.
“El Frente de Todos lo que propone es el cierre de plantas”, cuestionó Mestre, y enfatizó que “se ha cedido ante el lobby petrolero”.
En la misma línea, se pronunció su par de bancada, Brenda Austin, quien destacó que “Argentina suscribió el Acuerdo de París. El oficialismo manifestaba dentro de las estrategias el uso de biocombustibles ¿Qué hicieron? Lo contrario. En vez de bregar por el crecimiento del sector bajan el porcentaje del corte”.
«Bajar el corte no tiene que ver solo con lo ambiental, sino con afectar el empleo. Solo en Córdoba, de aprobarse la ley, la capacidad instalada va a bajar del 77% al 40%. Eso se traduce en pérdidas de puestos de trabajo», advirtió la diputada.
Desde Córdoba Federal, el schiarettista Carlos Gutiérrez aseveró que «era necesario revisar la 26.093, pero no de esta manera. Debía hacerse con tiempo y con diálogo. Todos saben que la gran mayoría de los actores reales están en contra de este proyecto. Estamos en serios problemas».
En la vereda oficialista, el diputado Pablo Carro celebró la media sanción de la ley. «Dimos media sanción al proyecto de Biocombustibles que viene a cuidar a las pymes, el trabajo, las economías regionales, el ambiente y, sobre todo, viene a defender los intereses de todos los argentinos y todas las argentinas», acentuó.
También se sumó a la defensa del proyecto del Frente de Todos, el cordobés Eduardo Fernández. El oficialista opinó que «esta ley estabiliza los beneficios del sector por 10 años, los segmenta y los integra a una política pública en materia de producción y desarrollo nacional coherente, sostenible y responsable».
«Los diputados que dicen que este proyecto es anti cordobés porque hace peligrar fuentes laborales, son los mismos que defienden el modelo que convirtió a Córdoba en la capital nacional del desempleo, según los últimos datos del Indec», resaltó el parlamentario del FdT en su crítica de contragolpe dirigida a schiarettistas, macristas y radicales.