
País. El Presidente destacó que el proyecto de ley de Fomento al Desarrollo Agroindustrial es el «resultado de escucharnos y buscar puntos de encuentro, y ver cómo conciliamos intereses».
Con una fuerte señal al campo, el Gobierno del Frente de Todos presentó este jueves el proyecto para el desarrollo agroindustrial y destacó la necesidad de hallar «puntos de encuentro» entre todos los sectores.
El presidente Alberto Fernández encabezó la presentación junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner; el jefe de Gabinete, Juan Manzur; y el ministro de Agricultura, Julián Domínguez.
Desde Casa Rosada, el jefe de Estado destacó que el proyecto de ley de Fomento al Desarrollo Agroindustrial es el «resultado de escucharnos y buscar puntos de encuentro, y ver cómo conciliamos intereses».
En esa línea, el ministro Domínguez subrayó que la iniciativa brindará un «impulso a la industrialización a través del agregado de valor en origen«. A su vez, afirmó que el proyecto «encarna la participación de todos los intereses de la cadena agroindustrial».
“Esta es una ley que reivindica la cultura del encuentro, el diálogo, una mesa común en donde sentarnos a construir las políticas de Estado que hacen falta para que Argentina sea el país en el que merecemos vivir”, dijo Fernández durante el acto realizado en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno.
De este modo, la administración Fernández destacó que su elaboración fue consensuada con mas de 60 entidades agropecuarias, con el objetivo de incrementar la inversión, sumar producción y el agregado de valor y generar empleo y mayores exportaciones.
Lineamientos del proyecto
Mediante la definición de cinco criterios para las áreas de producción, empleo, comercialización, exportaciones e inversiones, se busca otorgar previsibilidad a las cadenas de valor agrobioalimentarias con beneficios fiscales sujetos al incremento de la productividad.
De esa forma, alcanza a más de 150 actividades agrobioalimentarias y agrobioindustriales, y a los sujetos contenidos en esas cadenas como productores, emprendedores, cooperativas, formas asociativas, empresas industriales y de base tecnológica, entre otros.
Entre sus principales beneficios se incluyen la amortización acelerada y el menor tiempo en la devolución del IVA para nuevas inversiones, y la promoción de prácticas de cuidado ambiental y del suelo a través de la cesión de bonos correspondientes al 50 por ciento de la inversión como créditos fiscales.
Además, impulsa la promoción de la llamada semilla fiscalizada para especies hortícolas, cereales, oleaginosas y legumbres mediante un bono del 50 por ciento de la inversión como crédito fiscal.