
Buenos Aires/País. “Han vuelto con la idea de que la calle es de ellos y no hay quien los pare”, advirtió la ex ministra de Seguridad del Gobierno macrista.
Tras el asesinato del kiosquero en Ramos Mejía, la ex ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich aseguró que “los delincuentes están nuevamente empoderados” y que «han vuelto con la idea de que la calle es de ellos».
“La calle les da poder, y paralelamente le saca poder a las Fuerzas de Seguridad, y les resta capacidad de acción frente al miedo que les provoca las sanciones que pueden tener por lo hecho”, afirmó en declaraciones a Radio Rivadavia.
En su crítica al poder K, la opositora destacó que la doctrina del Gobierno le otorga poder al delincuente, mientras le quita peso y capacidad de acción a las fuerzas de seguridad. Para Bullrich, el Gobierno “cree más en los delincuentes que en las víctimas” y ve a las fuerzas las “como sus adversarios y enemigos”.
A su vez, la titular del PRO habló de la decisión del presidente Alberto Fernández de quitarle fondos al Gobierno porteño con el objetivo de crear un fondo de seguridad para financiar la policía provincial. “Gastan millones y millones de pesos en platita electoral y que los patrulleros se rompen, las fuerzas de seguridad no tienen atención”, declaró. Y acentuó: “Me gustaría saber dónde está ese fondo, quién lo administró, y en qué se tradujo”.
La ex funcionaria macrista destacó que la inseguridad se combate con la implementación de “una política firme”, donde los beneficiarios sean las víctimas y los ciudadanos, y que persiga la idea de proteger a la Fuerzas de Seguridad.
“Contra el narcotráfico, que es el mayor productor de inseguridad del país, en defensa del nuevo código penal que tiene que votarse y con una prevención permanente donde los mismos vecinos pueden mirar cuántas veces pasa el patrullero”, subrayó.
Por último, Bullrich hizo alusión al rol del actual ministro de seguridad de la provincia Sergio Berni y declaró que no es la primera vez que está en el Gobierno. “Lo respeto, objetivamente en la práctica tiene una filosofía de un gobierno antisociedad y antivíctimas”, concluyó.