
País. En una reunión conjunta de los Consejos Federales de Educación y Salud se presentó el nuevo protocolo Aula Segura de cara al inicio del próximo ciclo lectivo en el contexto de la pandemia de COVID-19 con el objetivo de garantizar 190 días de presencialidad plena y continua.
El protocolo para la vuelta a las clases presenciales en los niveles inicial, primario y secundario consta de seis pilares: asistencia cuidada, vacunación, uso de barbijo, ventilación, higiene y limpieza, y distancia.
Las pautas, que se fueron definiendo en reuniones previas de ambos Consejos, buscan ser sencillas, posibles y tendientes a garantizar la presencialidad plena en condiciones de pandemia para que, tanto docentes como estudiantes, recuperen espacios de aprendizaje, expresión y disfrute.
Entre otras medidas, el documento establece que la escuela deberá recabar la información sobre la inmunización contra COVID-19 de toda la comunidad educativa, así como la del calendario nacional de vacunación.
Si bien se eliminan las burbujas, ante la presencia de síntomas o malestar general -asociado o no al COVID-19-, el personal y los alumnos no deben acudir a clases y deben permanecer en aislamiento siguiendo los criterios vigentes. Al mismo tiempo se recomienda que realicen la consulta médica correspondiente.
En caso de que no sean compatibles con COVID-19, luego de 24 horas sin síntomas podrán volver a la escuela, pero ante la presencia de casos confirmados se debe cumplir el aislamiento previsto, así como las medidas dispuestas ante contactos estrechos según la condición de vacunación.
La sospecha y confirmación de casos no implicará necesariamente el cierre del aula ni la interrupción de la presencialidad. Frente a sospechas de brotes (al menos tres casos confirmados en el aula asociados epidemiológicamente en un periodo igual o inferior a 7 días), la autoridad sanitaria realizará la evaluación de riesgo pertinente y se encargará de definir en conjunto con las de educación las medidas a adoptar.
A partir de primaria, el uso de barbijo es obligatorio y debe estar bien ajustado a la cara durante toda la jornada educativa en espacios cerrados.
La ventilación deberá ser cruzada y constante, se deben higienizar regularmente los ambientes y mantener una adecuada limpieza de manos, y se priorizará la distancia en los momentos en que no se utilice barbijo.