
País. No hubo anuncio de medidas concretas que implementarán para impulsar la baja de los precios. Si dejó en claro el escenario en el que está parada la Argentina en cuanto a la inflación (un problema crónico) que se agrava con el contexto bélico en Ucrania. Los ministros del gabinete económico serán los encargados de comunicar las medidas a partir de este fin de semana.
En medio de la escalada de la inflación, que en el mes de febrero alcanzó 4,7%, impulsada por una fuerte suba de 7,5% en el precio de los alimentos, el presidente Alberto Fernández afirmó esta noche que en la «guerra» que emprenderá el Gobierno contra la inflación la batalla es contra los «especuladores y codiciosos».
«Nuestra batalla hoy es contra los especuladores. Contra los codiciosos. Contra quienes buscan aún en situaciones tan complejas sacar una renta extraordinaria. Contra los agoreros de siempre, que intentarán instalar el sálvese quien pueda o buscar culpables rápidos y respuestas sencillas«, apuntó Fernández.
En un mensaje grabado desde la Residencia de Olivos, de 18 minutos de duración, el jefe de Estado hizo un análisis de la situación que atraviesa la Argentina, pero no anunció cuáles serán las medidas concretas que se implementarán para impulsar la baja de los precios.
El mandatario expresó que instruyó a los ministros que componen el Gabinete económico para que tomen las medidas necesarias y «ellos serán los encargados de comunicarlas a partir de mañana».
«Después de haber resuelto la deuda insostenible con los acreedores privados y con el Fondo Monetario Internacional, debemos defender nuestro desarrollo social y económico. Por eso también nos pondremos al frente en la lucha contra la inflación», enfatizó.
Al advertir que las consecuencias de la guerra Rusia-Ucrania «ya empiezan a hacerse ver», el Presidente manifestó que su «responsabilidad» es «proteger de esas consecuencias económicas a la mesa de los argentinos».
«No voy a permanecer pasivo ante esta situación. No hacer nada tendría consecuencias muy claras: el aumento del trigo haría que aumenten los costos de producción del pan, de los fideos, de la harina que millones de argentinos y argentinos consumen. Y no se trata de aumentos que lamentablemente padecemos debido al desorden macroeconómico que nos tocó afrontar, sino de un impacto que golpearía aún más a los hogares con subas inusitadas en la canasta básica», subrayó.
En ese marco, Fernández anticipó que se constituirá un «fondo de estabilización con el objetivo de evitar el traslado de esta suba del precio internacional al precio que pagan los argentinos y argentinas».
Al resaltar que se está ante «una situación extraordinaria que requiere soluciones extraordinarias», el jefe de Estado convocó al diálogo a todos los sectores de la sociedad para acordar acciones en la lucha contra la inflación.
«Por eso convocaré desde este lunes a los representantes de los sectores productivos, empresarios, trabajadores formales y de la economía popular, representantes del campo y el comercio, la pequeña y mediana empresa y la sociedad civil a una mesa de acuerdo que nos permita diseñar un mañana en la lucha contra la inflación», acentuó.
En esta línea, Fernández confió «en encontrar acuerdos que ayuden a bajar la inflación y a garantizar el aumento del poder adquisitivo de los salarios», pero también les habló a los «especuladores y codiciosos».
«No vamos a dejar de controlar y fiscalizar precios, aplicar la ley de abastecimiento si es necesario y utilizar todos los instrumentos con los que cuenta el estado para cumplir con el objetivo de controlar los precios», aseveró.