
País. La medida anunciada hoy brindará información adecuada a los consumidores para tomar decisiones a la hora de adquirir un automóvil, de manera de contribuir en la compra “en términos de eficiencia energética y emisiones”.
El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, y su par de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, presentaron este lunes la implementación efectiva del etiquetado de dióxido de carbono (CO2) y eficiencia energética vehicular comparativo para medios de transporte livianos.
La nueva etiqueta vehicular comparativa permitirá a la población conocer la tecnología de los automóviles y tiene como objetivos mitigar las emisiones de dióxido de carbono, impulsar la transición energética hacia combustibles con menor intensidad de gases de efecto invernadero, y tender hacia la incorporación de energías renovables de emisión cero en su ciclo de vida, como la electromovilidad y el hidrógeno verde.
Ambiente de Nación oficializó la medida a través de la Resolución Nº 383/21 de noviembre pasado, que estipula que los vehículos livianos deben contar, desde su fabricación e importación, con una etiqueta que permita cotejar aquellos productos más convenientes en términos de consumo y de menores niveles de emisión del CO2.
Cabandié explicó que “el etiquetado va a servir para brindar información adecuada a los consumidores para tomar decisiones a la hora de adquirir un automóvil”, de manera de contribuir en la compra “en términos de eficiencia energética y emisiones”.
“A partir del interés de los consumidores por la agenda ambiental, muchos seguramente vayan por aquellos autos que tengan mayor eficiencia energética y menor emisión de gases de efecto invernadero. Estamos cumpliendo con acciones concretas en el marco del cambio climático”, aseguró el ministro.
“Estamos convencidos de que hay compatibilidad entre el desarrollo y la sostenibilidad”, afirmó Cabandié, a la vez que acentuó: “Venimos trabajando con el ministro Kulfas para encontrar esa síntesis entre desarrollo y sostenibilidad y que no sea un oxímoron”.
En sus expresiones, el ministro Kulfas destacó: “Aquí estamos dando pasos concretos hacía la transición ecológica, trabajando de manera conjunta entre ambos ministerios; Argentina y el mundo tienen el desafío de producir y consumir cuidando el ambiente”. Y puntualizó: “La dicotomía entre producción y ambientalismo es falsa, estamos haciendo las dos cosas”.
El titular de la cartera productiva también hizo hincapié en la importancia del proyecto de ley de electromovilidad que será debatida en el Congreso: “La ley de electromovilidad que está en el Congreso es un proyecto de ley para los próximos 25 años que requiere de un trabajo en conjunto que podamos coordinar. Hay que pensar en producir en absoluto resguardo del ambiente. Transformar a la Argentina en un país socialmente y ambientalmente justo, y que podamos darle soluciones con un cuidado del ambiente como centro de las políticas públicas”.
Por su parte, el secretario de Control y Monitoreo Ambiental de la cartera de Ambiente, Sergio Federovisky, explicó que la decisión da cuenta del compromiso de instalar la cuestión ambiental en la agenda, y también “de dar los pasos de gestión correspondientes para que no se pueda volver para atrás, para que cuando se anuncia una decisión en materia de transición energética, esta sea adoptada por el mercado y por lo tanto se convierta en política pública”.
Es un avance muy importante para reducir la contaminación del aire y mitigar las emisiones de carbono.
— Juan Cabandié (@juancabandie) April 25, 2022
Impulsamos la reconversión productiva y energética porque creemos que lo ambiental y lo productivo son parte de una misma política para lograr un desarrollo sostenible ???? pic.twitter.com/5Sp58nXUgg
Puntos claves
La norma estipula que los mencionados automóviles deben contar, desde su fabricación e importación, con una etiqueta que permita cotejar aquellos productos más convenientes en términos de consumo y de menores niveles de emisión del CO2.
Los fabricantes e importadores de vehículos automotores livianos deben exponer en salones y puntos de venta los modelos a comercializar incluyendo el etiquetado comparativo de eficiencia energética vehicular en el propio automóvil y en la bibliografía de a bordo, además de brindar esta información en el sitio web del comercializador.
El cumplimiento de estos requerimientos será fiscalizado periódicamente por la cartera de Ambiente nacional y, en caso de verificarse infracciones, se aplicarán aquellas multas establecidas por la Ley 24.449 de tránsito.
La medida tiene como objetivo mitigar aquellas emisiones de contaminantes climáticos y de efectos nocivos en la salud, junto con la mejora de la eficiencia energética del transporte automotor nacional a 2030 y 2050 por medio de pautas orientativas para el mercado.
Asimismo, se busca desarrollar e incorporar a la plaza automotriz nuevas tecnologías vehiculares más limpias y eficientes; impulsar la transición energética hacia combustibles y vectores energéticos con menor intensidad de carbono; y propender la incorporación de energías renovables de emisión cero en su ciclo de vida, como la electromovilidad y el hidrógeno verde, entre otras.
Dicha resolución fue producto de un abordaje conjunto con la Secretaría de Energía nacional, la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) y la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA), con la cooperación internacional del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).