
País. El dirigente camporista e integrante del Gabinete bonaerense describió la interna oficialista: «Sin la unidad no se puede y con unidad no alcanza».
El dirigente de La Cámpora y ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, volvió a referirse a la tensión interna que atraviesa la coalición gobernante desde hace semanas: “No es una cuestión mágica que se soluciona con una simple reunión”.
“Hay conversaciones permanentemente. Yo no quiero profundizar en algo en lo que ya he sido claro. Más allá de las charlas y las buenas intenciones, es muy necesario que se resuelvan los problemas de fondo porque si no, no hay política social que alcance”, demandó el camporista en declaraciones periodísticas.
Desde el acuerdo con Fondo Monetario Internacional (FMI), el ala dura del kirchnerismo embistió contra el ministro de Economía, Martín Guzmán. Larroque fue uno de los que criticó a Guzmán, junto a Máximo Kirchner, que luego del anuncio del acuerdo renunció a la presidencia del bloque de diputados del Frente de Todos.
A su vez, el camporista remarcó que “sin la unidad no se puede y con unidad no alcanza”, y agregó: “Hay que resolver los problemas de la gente por una cuestión moral. Es muy difícil prever escenarios electorales y tampoco me parece bien hacerlo frente a gente que pasa por tantas dificultades”.
La política económica divide al Frente de Todos. A pesar de los sucesivos embates que recibió desde el acuerdo con el FMI, sumado a los altos índices inflacionarios, Fernández sostuvo en el cargo a Guzmán y al ministro de producción -dos hombres del ala albertista- del Gobierno.
Desde la semana pasada, y por la salida del cristinista Roberto Feletti -también se fue la número dos- Guzmán sumó poder con la incorporación de Comercio Interior a su órbita ministerial. Allí, fue designado Guillermo Hang, un amigo del titular del Palacio de Hacienda.