
Ciudad de Córdoba. Para el edil radical, la Capital cordobesa se ha convertido en «un catálogo de manifestaciones». Renovó su crítica ante los piquetes por «no respetar el derecho a circulación mínimo».
A través de un proyecto de ordenanza que ya ingresó al Concejo Deliberante, el jefe del bloque Córdoba Cambia, Juan Negri, impulsa una consulta popular que tiene fecha de convocatoria el 31 de julio.
El radical argumentó que la iniciativa apunta a saber si los cordobeses “están de acuerdo con que cualquier manifestación llevada adelante por cualquier grupo de personas, organizaciones políticas, sociales, civiles, sindicales y/o de cualquier otra naturaleza en la vía pública deberán respetar el derecho de libre circulación del resto de los ciudadanos, debiendo el municipio arbitrar todos los medios necesarios para el taxativo cumplimiento del mismo».
Con este propósito, el edil opositor planteó que se confeccionen dos boletas, una que contenga de modo destacado en su proporcionalidad la palabra “SI” y otra con la palabra destacada “NO” acompañadas ambas en proporciones menores de la pregunta que se le consulta a los vecinos.
En defensa de la propuesta, Negri advirtió que «la Ciudad de Córdoba se ha convertido, desde un tiempo a esta parte, en un catálogo de manifestaciones» que no respetan el derecho a circulación mínimo.
El concejal sostuvo además que los piquetes «destruyen la actividad económica de los comerciantes y prestadores de servicios del centro de la ciudad, poniendo en riesgo no solamente sus negocios, sino cientos de puestos de trabajo en un momento donde ello es justamente lo que no abunda”.
“Si bien existe normativa que prevé sanciones para quienes provoquen cortes totales de calzada, las mismas deben extenderse a las organizaciones que organizan y convocan esos piquetes, y las penas deben agravarse, pues evidentemente el actual estado de las ordenanzas no logra poner, justamente, orden a la calle de la ciudad. He presentado un proyecto en ese sentido, que espero sea tratado prontamente por este cuerpo”, resaltó.
Ante esta situación, el radical apuntó contra la gestión municipal. Al respecto, cuestionó que «el estado municipal se ha revelado incapaz de aplicar la ley; bajo el pretexto de la paz social, permite que los piqueteros se muevan a sus anchas, poniendo de rehenes a niños y mujeres, mientras que quienes se ven afectados apenas pueden, cuando pueden, pagar los sueldos de sus empleados».
«Falta coraje, valor y respeto por la ley de nuestros funcionarios para hacer cumplir sus ordenanzas”, aseguró el concejal en su crítica al Palacio 6 de Julio.
“Es necesario que la sociedad de un mensaje claro y contundente sobre sus aspiraciones en torno al orden de la calle. Y que el ejecutivo municipal no tenga más excusas a la hora de aplicar las ordenanzas. Vivimos un estadío insoportable e insostenible, que está carcomiendo nuestro tejido social, y que no podemos seguir tolerando. La sociedad debe expresarse respecto a que es lo que quiere. Para que el municipio deje de tener dudas de que lado estar”, completó el edil.






