
Ciudad de Córdoba. Estos grandes generadores producen 115 toneladas de residuos anuales, lo que equivale a dos meses de recolección de la ciudad que se envía a Piedras Blancas.
Cuando asumió la gestión Llaryora, en la ciudad había tan sólo 22 grandes generadores de residuos sólidos urbanos inscriptos en la Municipalidad.
Hoy ya son 688 los grandes generadores inscriptos que producen, según las propias declaraciones juradas informadas, 115 mil toneladas de residuos, de las cuales 70 mil son húmedos y el 45 mil son secos, muchos de los cuales se reinsertan al sistema productivo desde la economía circular.
Cuando se inició la gestión esta cantidad de toneladas, que es el equivalente a dos meses de recolección de residuos de la ciudad, era recogida por el municipio y costeado por todos los vecinos de la ciudad. Hoy, son los propios privados quienes pagan por la recolección de los residuos que generan.
La modificación de la ordenanza en diciembre pasado fue clave para que el Registro de Grandes Generadores tenga esta cantidad de anotados.
El control sobre los comercios que generan volúmenes importantes de residuos debía ir acompañado de la voluntad política de modificar la ordenanza hasta entonces vigente, para poder así establecer de quien es la basura indebidamente colocada en la vía pública en los sectores gastronómicos de la ciudad.
En efecto, ante la dificultad que acarreaba determinar y eventualmente sancionar a que comercio le pertenece la basura arrojada en la vía pública por un gran generador, la iniciativa aprobada por el Concejo Deliberante el pasado 29 de diciembre invierte la carga de la prueba.
Es decir, la nueva ordenanza establece que Grandes Generadores de Residuos son aquellos que se encuentren dentro de los parámetros objetivos que fijará la autoridad de aplicación mediante vía resolutiva.
Así, la nueva ordenanza 13.228 tiene una implicancia clave para avanzar sobre un Registro donde deben estar inscriptos los comercios e industrias, permite regular y verificar la trazabilidad, es decir, el destino inicial y final de los Residuos Sólidos Urbanos, en procura de evitar el vertido en lugares clandestinos o no permitidos.
Los conceptuados bajo esa denominación quedaron excluidos del servicio público de recolección y no están autorizados para colocar sus residuos en la vía pública, a la vez que los obliga a contar con un servicio particular de recolección puerta a puerta, debidamente habilitado por la autoridad de aplicación.
El Instituto de Protección Ambiental y Animal realiza el control y fiscalización a los grandes generadores, los que deberán contar con su propio sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) Plan de Gestión Ambiental, quedando bajo su exclusiva cuenta y cargo el cumplimiento de las obligaciones y disposiciones establecidas en la presente y las que por vía reglamentaria se determinen.
Los rubros geriátricos, gastronómicos, verdulerías, bares, restaurantes, estaciones de servicios y supermercados son los que mayor cantidad de Residuos Sólidos Urbanos disponen de manera irregular en la vía pública, ocasionando, en consecuencia, malos olores, suciedad, roedores.
A su vez la nueva ordenanza determina zonas de concentración de grandes generadores como son: Zona Centro: 1.- Polo Gastronómico Barrio Güemes. 2.- Zona Mercado Norte. Zona Sur: 3.- Polo Gastronómico Parque Sarmiento. Zona Norte: 4.- Zona Tejeda- Rafael Núñez – Recta Martinolli.
Esta modificación a la ordenanza va en línea con los controles y fiscalizaciones que hacen otras ciudades del país sobre los grandes generadores.
El responsable del Instituto de Protección Ambiental, Guillermo Díaz Cornejo, dijo que hoy “además de regularizar el sistema mal diseñado en su origen, lo ordenamos, le exigimos al Comercio o Industria que tenga su propio servicio de recolección y le pedimos un plan de gestión ambiental donde ellos tienen que hacerse cargo de cómo disponen ese residuo, cuánto es húmedo, cuánto es seco y si se puede reinsertar al circuito de la economía circular”.