
País. El mandatario bonaerense cuestionó que la jueza Capuchetti haya concluido su investigación con la identificación y detención de tres miembros de «Los Copitos» y no haya profundizado las pistas que conducen a los instigadores y autores intelectuales del atentado.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó que la elevación a juicio oral en la causa por el intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Kirchner, se limite a «tres loquitos indignados» y no avance sobre posibles instigadores y financistas de ese hecho, que podrían estar vinculados con dirigentes de Juntos por el Cambio (JxC).
«Nicolás Caputo (exministro de Hacienda de Cambiemos) le compraba mesitas a un integrante de Revolución Federal (Jonathan Morel). Había marchas con guillotinas. Eso no lo van a investigar. No se puede elevar la causa a juicio con la tesis de que son tres loquitos indignados, pero no tienen conexiones financieras», lanzó el gobernador en declaraciones a radio El Destape.
La jueza federal María Eugenia Capuchetti dispuso la elevación a juicio de la parte de la investigación que tiene como protagonistas a los detenidos Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, sindicados como coautores de la tentativa de homicidio, y a Nicolás Carrizo, supuesto jefe de ambos en la venta de copos de azúcar, acusado como partícipe secundario.
El mandatario bonaerense criticó que sólo vayan a juzgarse a los presuntos autores materiales del intento de magnicidio y planteó que ello «no se puede dejar pasar» dado que se trata de «un nuevo hito del lawfare».
«El lawfare no es sólo perseguir a los dirigentes del campo popular como ella, sino también encubrir a quienes la agredieron e intentaron matar, así como tapar las conexiones políticas que esto tiene con la oposición, los contactos financieros», advirtió Kicillof.