
CABA/País. El titular de la UCR llamó a «hacer lo correcto», de cara al balotaje, y remarcó que el radicalismo debe ser «un partido de la oposición».
El presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, reivindicó este lunes el «legado» del expresidente Rául Alfonsín, rechazó que el radicalismo sea llevado por el «camino de la negación de la dictadura» y aseguró que nadie «nos manda ahora».
Así se pronunció en medio de la grieta que se abrió en Juntos por el Cambio luego de que el ex presidente Mauricio Macri decidiera apoyar al libertario Javier Milei.
Morales, junto a Martín Lousteau y otros dirigentes de la UCR, encabezó un acto que se celebró cerca de las 19 en la Plaza Estado del Vaticano, situada en el cruce de las calles Cerrito y Viamonte, a un lado del Teatro Colón, en el centro porteño, para celebrar el 40 aniversario del triunfo electoral que consagró a Alfonsín presidente.
El jujeño valoró el «legado» del Alfonsín porque «tomó decisiones muy importantes», y a 40 años de democracia, reclamó que «deberíamos haber madurado en distintos sentidos, en especial de tolerancia».
En diálogo con la prensa, el presidente del Comité Nacional sostuvo que en el balotaje competirán el candidato presidencial de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, y el postulante de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, Morales reiteró que se trata de «dos opciones que no compartimos».
En ese plano, Morales llamó a «hacer lo correcto» y remarcó que el radicalismo debe ser «un partido de la oposición».
«La decisión de un par de dirigentes está rompiendo (Juntos por el Cambio) y nos quieren llevar a otra peor opción como es Javier Milei«, advirtió respecto de la posición que tomaron Macri y la excandidata presidencial, Patricia Bullrich a favor de Milei.
El radical convocó a los militantes boina blanca a «formar parte de esa gran oposición» y pidió «rediscutir el rol de una oposición responsable».

«Necesitamos de un partido que se renueve. Tenemos cuatro años para trabajar incansablemente, desde el rol de oposición. No nos corre nadie, nadie nos manda ahora. Solo manda la UCR, el destino de la UCR», celebró.
«Los que se creen dueños de JxC, o creen que JxC es una empresa, le decimos que no. Basta, se terminó«, completó Morales.
Otro de los oradores, el senador Martín Lousteau llamó a «celebrar la democracia» y advirtió por quienes «se tientan con avasallar las instituciones con la excusa de que quieren modificar el status quo».
Y contrastó con la figura de Alfonsín: «Es el ejemplo más cabal de que se pueden usar las instituciones para modificar el status quo». También acusó a aquellos que «usufructúan la democracia» pero paradójicamente la «castigan».
Sobre aquellos que tildan de «tibio» a quienes no apoyan ni a Massa ni a Milei, recriminó: «Tibio es renegar de todas las convicciones que uno tiene para ir corriendo detrás de alguien que uno anduvo criticando durante la campaña».
Además, consideró que la postura de la UCR es «la posición más difícil» y señaló que desde la fuerza que pierda «seguramente van a señalar a los que somos neutrales porque no nos gustan ninguno de los dos«.
«Rechazamos cualquiera de los dos peligros que ya conocimos a lo largo de la historia argentina: la tentación de hegemonía y la deriva autoritaria», remarcó.
Durante el acto también hablaron la presidenta de la UCR Capital, Mariela Coletta, y el exdiputado Marcelo Stubrin.