
CABA. El juez le pidió a la titular de la cartera de Seguridad antecedentes del protocolo antipiquetes, como ser dictámenes jurídicos previos y consultas para saber si se adecúa a las normas internacionales de derechos humanos.
El juez Sebastián Casanello se declaró hoy competente en la causa contra el protocolo antipiquetes de Patricia Bullrich presentado por la legisladora porteña Cele Fierro (MST en el Frente de Izquierda Unidad) junto a la apoderada partidaria Mariana Chiacchio.
“Tras deambular 50 días por ocho juzgados y una cámara, de los fueros electorales, contencioso y penal, por fin un juez acepta nuestra causa contra el protocolo represivo, que iniciamos el 18 de diciembre como ‘acción declarativa de inconstitucionalidad'», expresó Fierro.
En este plano, detalló que «Casanello la caratuló como ‘hábeas corpus’ y le ordenó a la ministra Patricia Bullrich informar en 72 horas los antecedentes de su protocolo, dictámenes jurídicos previos, consultas, si se adecúa a las normas internacionales de derechos humanos, si existen denuncias sobre su aplicación y si respondió a las criticas de los relatores especiales de la ONU«.
«Es un primer paso positivo y espero que cuanto antes el juez suspenda el protocolo y lo declare inconstitucional”, demandó la legisladora porteña.
Por su parte, el dirigente del MST Alejandro Bodart manifestó que «el protocolo represivo es una muestra más del régimen político totalitario que pretende imponer el gobierno de Javier Milei, que con total hipocresía repite el latiguillo ‘viva la libertad, carajo’ pero intenta avasallar todos los derechos sociales y democráticos vigentes en nuestro país».
«Es una ofensiva gravísima, un estado de sitio de hecho que ilegaliza el derecho a la protesta social, le da vía libre a la represión policial y que ningún sector que se considere democrático debería dejar pasar», cuestionó.
En el marco de las protestas contra el ajuste de Mieli, Bodart insistió en la convocatoria de su espacio «a la más amplia unidad para frenar el protocolo, junto a la ley ómnibus y el DNU que están en danza en el Congreso».
Al respecto, el dirigente de izquierda renovó su demanda a la CGT y las CTA para que llamen a un nuevo paro nacional activo. «No es tiempo de siestas, sino de unir fuerzas para pararle la mano a este avanzado de ajuste y represión”, enfatizó.






