
CABA. El presidente y la vicepresidenta se subieron arriba del TAM 2C, un moderno tanque de guerra, y recorrieron un breve tramo por la avenida del Libertador.
El presidente Javier Milei, junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel, encabezó este mediodía el desfile militar que tuvo lugar en la intersección de Avenida Libertador y Austria, en el marco de la serie de actividades por el 208° aniversario del Día de la Independencia.
A pesar del frío y del feriado, miles de mujeres, hombres y niños se acercaron a presenciar a más de 7.000 efectivos que marcharon cuatro kilómetros y medio en casi tres horas en un nuevo desfile de las Fuerzas Armadas, a cinco años del último que se realizó bajo la presidencia de Mauricio Macri.
El desfile inició a las 11 con el despliegue de las Fuerzas Aéreas, donde se sucedieron más de 62 aeronaves por el cielo de la ciudad. Luego, delegaciones de excombatientes de Malvinas desfilaron ante la mirada atenta de Milei.
Un grupo de soldados interrumpieron su camino para acercarle algunos regalos al mandatario y a la vice que aplaudían desde el palco central. Tras saludar, los excombatientes entregaron banderas, que fueron desplegadas sobre la baranda del corralito presidencial, gorros y una carta.
Las bandas de las distintas fuerzas de seguridad musicalizaron las casi tres horas del desfile. Detrás del palco de la prensa, apostado en la Plaza Eva Perón, se agolparon ciudadanos que con banderas argentinas que se acercaron a acompañar.
Sobre el final de la actividad, el mandatario fue ovacionado cuando descendió del palco en compañía de su vicepresidenta, subió a un tanque TAM2C amarillo -modernizados por orden del Ministerio de Defensa- y se retrató en control mientras los presenten coreaban su nombre. Al grito de su habitual arenga “Viva la libertad, carajo”, dedicó varios minutos a saludar a los presentes.