
Rusia. Para el Gobierno ruso, esto constituye una violación directa de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.
El Kremlin denunció que el buque petrolero ruso «Marinera» fue interceptado en aguas internacionales por tropas estadounidenses, violando la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
Ante lo sucedido, que abre un conflicto diplomático y escala la tensión mundial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia elevó este miércoles una exigencia formal al Gobierno de los Estados Unidos para que garantice el «regreso rápido y sin condiciones» de los ciudadanos rusos que integraban la tripulación del petrolero Marinera.
La advertencia de Moscú surge tras la confirmación de que fuerzas especiales estadounidenses abordaron el navío a las 15:00 horas (hora de Moscú) en medio del Atlántico Norte, momento en el que se cortaron todas las comunicaciones con la embarcación.
Desde el Ministerio de Transporte ruso detallaron que el buque contaba con una autorización legal, emitida el pasado 24 de diciembre, para navegar bajo pabellón de la Federación Rusa.
Según el comunicado oficial citado por la agencia TASS, el abordaje se produjo en alta mar, fuera de las aguas territoriales de cualquier Estado, lo que constituye una violación directa de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.
Rusia califica la acción de EE.UU. como un acto de agresión unilateral y exige un trato «humano y digno» para sus marineros, advirtiendo que monitorea de cerca cada movimiento de las tropas estadounidenses.
Por su parte, el Gobierno de Trump justifica la incautación bajo el marco de las sanciones contra el narcoterrorismo vinculadas a la administración de Nicolás Maduro, argumentando que el cambio de bandera fue una maniobra fraudulenta de último momento para evadir la justicia.
La captura del «Marinera» no solo representa un golpe a las finanzas remanentes del chavismo, sino que abre un frente de batalla legal y diplomático de consecuencias impredecibles entre las potencias nucleares, lo que exacerba los ánimos en medio de una escalada de la tensión mundial.
