El secreto bajo el mar: Alrededor del 99% del tráfico internacional de internet pasa por cables submarinos

Los marcadores de boyas rojas marcan el camino de un cable submarino que se coloca en el océano / Photo courtesy of ASN.

Mundo.  En las profundidades de los océanos se extiende la red global que sostiene internet y conecta al mundo de forma silenciosa. La protección y el refuerzo de estos cables submarinos protagonizan una cumbre mundial en Oporto, Portugal.

El intercambio de datos en cuestión de segundos es habitual en gran parte del mundo. Cada día se envían innumerables correos electrónicos, se realizan videollamadas y se utilizan motores de búsqueda y servicios de transmisión en directo, se operan cuentas bancarias online sin ningún problema.

Esto es posible a una compleja red global de cables que, desde las profundidades del océano, conectan de forma silenciosa.

Tomas Lamanauskas, vicesecretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), habló con ONU Noticias en el marco de la cumbre mundial sobre este tema que empezó ayer en Portugal. Así, destacó que, en la era moderna de la información, los cables submarinos se han convertido en una base sólida para la conectividad digital.

A través de ellos se realizan transacciones por valor de billones de dólares en la economía mundial y se garantiza el acceso continuo a la información.

Alrededor del 99% del tráfico internacional de internet pasa por cables submarinos. Incluso la conversación que estamos manteniendo ahora mismo se transmite a través de estos cables”, afirmó.

En esa línea, aportó: “La gente conoce los puntos de acceso visibles, como las redes móviles, los satélites y el internet fijo, pero la infraestructura subyacente que los sustenta es la vasta red de cables submarinos, nuestras autopistas digitales”.

Estas autopistas invisibles, formadas por cables de fibra óptica que conectan los puntos de aterrizaje, se colocan a cientos de metros bajo la superficie del océano mediante buques cableros.

Asimismo, Lamanauskas subrayó que, a medida que nuestra dependencia de la conectividad digital sigue creciendo, cada vez es más importante reforzar la resistencia de estos cables y desarrollar estrategias colectivas.

Este es uno de los temas centrales de la Segunda Cumbre Internacional sobre la Resiliencia de los Cables Submarinos, que se celebra en Oporto, Portugal.

Transmisión de datos

 

Hoy en día, cientos de terabits de datos pasan por segundo a través de estos cables tendidos a lo largo del fondo marino. 

Estos cables, relativamente delgados y con un grosor similar al de una manguera de jardín, se extienden a lo largo de unos 1,7 millones de kilómetros, lo suficiente como para dar varias vueltas alrededor de la Tierra.

Para colocarlos, se estudia el suelo marino para encontrar rutas con menos riesgos y menor impacto en el medio ambiente. Luego, barcos especiales desenrollan grandes carretes de fibra óptica hasta el fondo del océano.

Tráfico de cable interrumpido

Dado que estas conexiones constituyen cada vez más la columna vertebral de la economía mundial, cualquier interrupción en el flujo de datos puede notarse al instante y afectar a las actividades económicas, los servicios de emergencia y tecnológicos, los sistemas de seguridad y el acceso a internet de miles de millones de personas en todo el mundo. 

Normalmente se producen entre 150 y 200 incidentes relacionados con los cables cada año, lo que supone una media de entre tres y cuatro por semana.

“En los últimos años se han producido bastantes incidentes de gran repercusión, desde el Mar Rojo hasta África occidental y oriental”, recordó el alto funcionario de la UIT.  «Por ejemplo, en 2024, incidentes con cables submarinos en el Mar Rojo interrumpieron un 25% del tráfico de datos entre Europa y Asia».

Las interrupciones en la conectividad pueden deberse a terremotos, deslizamientos submarinos y erupciones volcánicas. Sin embargo, las estadísticas muestran que alrededor del 80% de los incidentes son causados por actividad humana, ya sea por anclas de barcos o arrastreros que dañan cables.

«Imagina que tú y toda tu comunidad estáis desconectados durante una semana, sin poder acceder a servicios esenciales como la atención sanitaria digital, el acceso a la información y la educación”, dijo para comprender la magnitud del problema.

Aparte de la abrasión y el desgaste natural, «una parte de la infraestructura de cable situada en torno al auge de las puntocom de 2000 está alcanzando ahora la madurez, ya que estos cables fueron diseñados para una vida útil media de 25 años», añadió.

Como agencia de la ONU para tecnologías digitales, la UIT trabaja para mejorar la resiliencia de los cables submarinos globales mediante la colaboración, el establecimiento de normas y la orientación técnica. Sus prioridades incluyen desarrollar medidas resilientes, agilizar los procesos de mantenimiento y reparación, y adoptar prácticas más sostenibles.

«En los últimos 40 años, la capacidad de estos cables ópticos ha aumentado un 40% anual. Es un crecimiento exponencial que, a su vez, impulsa el crecimiento exponencial de internet», añadió Lamanauskas.

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