
Entre Ríos. El mensaje que trasmitió fue de orden fiscal, cumplimiento de compromisos y prudencia financiera, en un contexto de fuerte ajuste de ingresos y vencimientos concentrados en el corto plazo.
A pocos días de haber concluido su agenda institucional en Estados Unidos, el gobernador Rogelio Frigerio comenzó a capitalizar políticamente las señales que dejó su primer contacto formal con los mercados internacionales desde que asumió la conducción de Entre Ríos.
La gira relámpago por Nueva York y Boston, centrada en reuniones con fondos de inversión y bancos de primera línea, fue leída en la Casa Gris como un paso clave para reposicionar a la provincia en el radar financiero, luego de casi una década de ausencia.
Acompañado por el ministro de Economía, Fabián Boleas, Frigerio expuso ante administradores de activos y un consorcio bancario integrado por Santander, BBVA, Bank of America y el Banco Entre Ríos la situación fiscal actual de la provincia y las líneas centrales del programa económico.
El mensaje fue claro: orden fiscal, previsibilidad y cumplimiento estricto de los compromisos, aun en un contexto de fuerte caída de ingresos.
Según detalló el propio gobernador, Entre Ríos logró pasar del déficit al equilibrio fiscal pese a una merma del 15 por ciento en sus recursos totales, un dato que fue central en las presentaciones ante los inversores. “Fue un viaje relámpago para volver a presentar a la provincia después de muchos años fuera de los mercados, mostrando los avances que hicimos en un contexto muy complejo”, explicó.
El telón de fondo de la gira fue el perfil de deuda provincial, altamente concentrado en el corto plazo, con la mayor parte de los vencimientos previstos para los próximos tres años. En ese marco, Frigerio buscó reconstruir credibilidad y dejar una señal política tanto hacia afuera como hacia adentro: la provincia cumple y pretende cumplir, incluso en escenarios adversos.
Desde el Gobierno provincial aclararon que no se trató de un proceso de emisión ni de una búsqueda inmediata de financiamiento, sino de un non deal roadshow, una instancia preliminar para retomar el vínculo con los mercados. “No fuimos a tomar deuda ni a hacer una oferta concreta”, insistió el mandatario.
Hoy, la deuda en dólares de Entre Ríos ronda los 280 millones, tras haber sido reducida desde los 500 millones mediante amortizaciones y ahorros durante la actual gestión.
“Si eventualmente vamos al mercado será exclusivamente para mejorar el perfil de la deuda existente, no para incrementarla”, remarcó Frigerio, dejando abierta una puerta que, por ahora, el oficialismo prefiere mantener entreabierta.
