
País. La Libertad Avanza consiguió el respaldo del radicalismo, el PRO y bloques provinciales para imponer la reforma laboral, tras 15 horas de debate.
El Gobierno de Javier Milei logró su propósito de avanzar con la media sanción en el Senado al aprobar por 42 contra 30 votos, el proyecto de reforma laboral, una de las principales iniciativas que el oficialismo dice que favorecerá a la creación de nuevos empleos.
El texto aprobado en general incorpora 28 modificaciones -otras voces de la oposición hablan de muchas más- y establece cambios en distintos aspectos del régimen laboral vigente, incluyendo disposiciones vinculadas a contratación, litigiosidad y mecanismos de garantía para el cumplimiento de obligaciones indemnizatorias.
Para avanzar con la media sanción en el Senado, el Gobierno de Javier Milei cosechó 42 votos que fueron aportados por la Libertad Avanza, el radicalismo, el PRO, Independencia, Frente Social de la Concordia, Despierta Chubut, Primero los Salteños, Provincias Unidas, Frente Cívico, y la Neuquinidad.
El proyecto se votó con el respaldo de los 20 legisladores de la LLA, 10 de la UCR, 3 del PRO, 2 del Frente de la Concordia Social, 2 de Provincias Unidas, y 1 del Frente Cívico, 1 de Independencia, 1 de Despierta Chubut, 1 La Neuquinidad, y 1 Primero los Salteños.
De este modo, el oficialismo recibió el apoyo de los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Juan Pablo Valdes (Corrientes), Martín Llayorda (Córdoba), y de Hugo Passalacqua (Misiones).
Por su parte, los 30 votos de rechazo a la ley fueron aportados por el interbloque del peronismo conformado por el bloque Justicialista, Convicción Federal, y el Frente Cívico de Santiago del Estero que reunió 28 a los que sumaron dos legisladores de Santa Cruz.
La sesión especial en período de extraordinarias inició a las 11.13 del miércoles con la presencia de 38 senadores que fueron aportados por la LLA, la UCR, el PRO, Provincias Unidas, Frente Cívico, y otros bloques provinciales. La votación en general se dio a la 1.20 y el debate en particular finalizó a pocos minutos de las 4 de este jueves.
El proyecto que promueve el oficialismo contempla incentivos para promover el ingreso al empleo formal con la baja de impuestos, topes a las indemnizaciones y el armado, habilita los convenios por empresa, crea el banco de horas, y establece límites al derecho de huelga en los servicios esenciales.
En la discusión en particular, el oficialismo no aceptó las modificaciones propuestas por diferentes senadores peronistas.
En el caso del capítulo XIV donde figuraba el artículo referido a mantener el aporte obligatorio a los gremios y empresas, el senador del PRO, Martín Goerling Lara, propuso volver a la propuesta del Gobierno para que esos aportes sean voluntarios.
En esa votación el oficialismo consiguió 40 votos, en lugar de 42, como obtuvo en las votaciones de los anteriores capítulos.
Voces
La presidente del bloque La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, comenzó la defensa del proyecto al señalar: «Estamos votando una ley trascendente para adecuar normas laborales, equilibrar un sistema que hoy se encuentra desbalanceado y abordar problemas que se agravan con el paso del tiempo, como la excesiva judicialización».
Asimismo, sostuvo que se trata de una iniciativa pendiente desde el regreso de la democracia. Dos senadores de la bancada LLA realizaron una presentación técnica sobre las modificaciones incorporadas desde diciembre, las cuales —según indicó Bullrich— surgieron de un proceso de consulta con más de 1.500 organizaciones sindicales, empresariales y representantes de distintos sectores.
En este marco, el senador Juan Cruz Godoy (LLA) sostuvo que la iniciativa busca actualizar el marco normativo y reducir la litigiosidad laboral, mientras que el senador Bruno Olivera Lucero (LLA) explicó los alcances del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al precisar que no sustituye el régimen indemnizatorio vigente sino que funciona como un mecanismo de respaldo para garantizar su cumplimiento.
En contraposición, el senador Fernando Salino (Convicción Federal) adelantó el voto negativo de su espacio político y denunció desprolijidades en las modificaciones al proyecto que, según dijo, se acordaron después del dictamen firmado en diciembre. Señaló que «no se puede traer al recinto lo que a uno se le ocurra; seguimos esperando que nos expliquen cómo serán los artículos modificados».
En representación del Interbloque Justicialista, el senador José Mayans denunció un «avasallamiento y una violación al reglamento del Cuerpo» que, a su juicio, «alienta a violar la Constitución Nacional». Tras afirmar que «en la Casa de las Leyes se cumple con la ley», calificó el procedimiento de «tratamiento exprés lo que significa una falta de respeto al pueblo argentino y al Parlamento». Al finalizar su alocución, anticipó su voto en contra del proyecto.






