El suero de equinos promete ser más potente que el plasma de pacientes recuperados

País (24/7/20). «El suero hiperinmune de caballo es mucho más potente y se puede producir en gran escala«, afirmó Fernando Goldbaum, director del Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Universidad Nacional de San Martín (CRIP-UNSAM).

La Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT) autorizó la realización de ensayos clínicos con suero de caballo neutralizante del coronavirus que desarrolló Inmunova junto a la Universidad Nacional de San Martín y otras 6 instituciones.

Del proyecto participaron 70 investigadores y promete una efectividad mayor que la del plasma de pacientes recuperados. El Sanatorio Güemes de CABA fue elegido para los primeros estudios clínicos.

En ensayos previos, este medicamento “hiperinmune” tuvo la capacidad de frenar in vitro el crecimiento del virus, por lo que ahora se les suministrará a pacientes con COVID-19 inmediatamente después que el resultado de su test dé positivo.

Para lograr este suero, inyectaron en caballos una proteína del virus SARS-CoV-2 que sirvió como antígeno, es decir, que al introducirse en el organismo de estos animales indujo una respuesta inmunitaria provocando la formación de dichos anticuerpos.

Este desarrollo es considerado de innovación abierta, ya que es el resultado de una articulación entre instituciones públicas y privadas que al compartir sus conocimientos y recursos, lograron que en tan solo 70 días este medicamento pueda ser aplicado en pacientes.

Fernando Goldbaum, director del Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Universidad Nacional de San Martín (CRIP-UNSAM) y socio fundador de la empresa biotecnológica INMUNOVA, dos de las instituciones desarrolladoras del proyecto, se refirió a este suero “hiperinmune”.

El coronavirus entra a la célula a través de una ‘proteína que actúa como llave’. Esta proteína hace que su membrana se una con la membrana del virus, introduciendo el material genético dentro de la célula y permitiendo así su propagación. Nosotros tomamos el pedacito de esta proteína que actúa como ‘llave’ y con ella inmunizamos a los caballos. De esta manera, los animales produjeron una cantidad muy grande de anticuerpos que, al unirse a la proteína, neutralizaron la capacidad del virus de entrar a las células. En definitiva, evitaron que el virus utilice esa ‘proteína llave’”, explicó Goldbaum.

“Tanto el suero como el plasma son dos formas diferentes de ‘inmunización pasiva’, es decir, que los anticuerpos se producen en otro organismo y después son transfundidos (a diferencia de la vacuna que en la que la persona vacunada genera sus propios anticuerpos)”, indicó.

El especialista hizo hincapié en la diferencia del suero hiperinmune de caballo. «Es mucho más potente y se puede producir en gran escala», destacó y acentuó: «A los caballos se los hiperinmuniza, o sea que se les da una cantidad muy grande de antígeno que les permite producir una importante cantidad de anticuerpos, con una potencia entre 20 y 100 veces mayor a los que producen los pacientes durante una infección natural”.

Demanda a nivel nacional

Previendo una demanda masiva, el equipo de investigadores está trabajando para cubrir las necesidades de todo el país. “Si al inmunizar pocos caballos pudimos producir cientos de tratamientos, al multiplicar por 10 o por 100 la cantidad de animales inmunizados podríamos pasar a producir decenas de miles de tratamientos. Ya estamos trabajando entre la universidad y la empresa privada mAbxience para producir de forma masiva esta proteína recombinante. Además, productores de caballos nos están permitiendo inmunizar gran cantidad de animales, y la empresa BIOL se encargará de producir estos sueros a gran escala”, expresó Goldbaum.

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