
País (26/10/20). En una extensa carta publicada a través de las redes sociales, la vicepresidenta apoyó a Alberto Fernández, pero criticó a «funcionarios y funcionarias que no funcionan». También marcó distancia de la toma de decisiones del rumbo de la gestión en el marco de la crisis económica y la escalada del dólar.
Cuando los rumores sobre cambios de gabinete, y la relación entre el presidente y la vicepresidenta arreciaban, y las expresiones opositoras hablan de la debilidad del Gobierno albertista, Cristina Fernández de Kirchner sorprendió dando a conocer su postura con una extensa carta.
La titular del Senado de la Nación y referente del frente oficialista salió a apoyar a Alberto Fernández, aunque criticó a «funcionarios y funcionarias que no funcionan» e insistió en la pesada herencia del Gobierno de Mauricio Macri.
Fernández de Kirchner apuntó contra la herencia de «economía macrista más pandemia», al tiempo que pidió un «acuerdo de todos los sectores» para solucionar los problemas de una «economía bimonetaria» en constante tensión por el precio del dólar.
En un texto titulado «Sentimientos y certezas», publicado en sus redes sociales, con motivo de cumplirse mañana 10 años de la muerte de su esposo y expresidente Néstor Kirchner, sentenció que «un gobierno de empresarios con Macri a la cabeza fracasó».
En este sentido, definió al Gobierno de Macri como «cuatro años en los que se volvió a endeudar al país a límites insostenibles, con el retorno del FMI a la Argentina que le sumó a la deuda de los privados 44 mil millones de dólares más».
Al sostener su duro cuestionamiento a la gestión del líder del PRO, la vicepresidenta cargó contra las «políticas públicas que los factores de poder económico y mediático reclamaron durante los 12 años y medio de nuestros gobiernos y que se comprobó, luego de Macri» y aseguró que «sólo conducen al desastre generalizado».
A esto agregó que «lo peor estaba por venir», en referencia a la pandemia del nuevo coronavirus, a la que calificó como «un hecho inédito, impensado e inimaginable».
«Ni siquiera fue un cisne negro, sino una pandemia incontrolable que no tendrá cauce -como lo comprobamos a diario en todo el planeta- hasta el surgimiento de una vacuna o de un tratamiento», subrayó.
Mañana… 27 de octubre.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) October 26, 2020
A diez años sin él y a uno del triunfo electoral: sentimientos y certezas.https://t.co/vzo5Vziiw5
En definitiva, Fernández de Kirchner no ahorró críticas hacia los medios de comunicación, los empresarios y hacia la gestión de Mauricio Macri, pero tampoco hacia el gabinete de Alberto Fernández, al dejar en claro que hay “funcionarios o funcionarias que no funcionan”.
Al apuntar contra el poder económico y mediático, la titular del Senado afirmó que «castigan» al presidente Alberto Fernández como si «tuviera las mismas formas que tanto» le criticaron «durante años».
«Hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los ‘defectos’ que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión”, acentuó.
En otro tramo de la extensa de la carta, CFK también tomó distancia de las decisiones del Gobierno albertista. Al responder a las críticas que le atribuyen el manejo del poder, enfatizó que “en la Argentina el que decide es el Presidente. Puede gustarte o no lo que decida, pero el que decide es él».
Fue en el marco de su contragolpe contra el poder económico y mediático al que acusó de pasar a un segundo guión que plantea: “’Alberto no gobierna’, ‘la que decide todo es Cristina’, ‘rencorosa’ y ‘vengativa’, que sólo quiere solucionar sus ‘problemas judiciales’”.
«Si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno. Es el que saca, pone o mantiene funcionarios. Es el que fija las políticas públicas. Podrá gustarte o no quien esté en la Casa Rosada. Puede ser Menem, De La Rúa, Duhalde o Kirchner. Pero no es fácticamente posible que prime la opinión de cualquier otra persona que no sea la del Presidente a la hora de las decisiones», argumentó.
En el contexto actual de la economía, la vicepresidenta apuntó contra una “evidente extorsión devaluatoria” a la situación que enfrenta Alberto Fernández, que no logra encontrarle un techo al dólar blue.
Tras sostener que “el funcionamiento bimonetario es un problema estructural de la economía argentina”, la segunda autoridad del país destacó que “es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país” y que consideró que “es de imposible solución sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales”.