
Córdoba (4/5/20). El titular de la cartera de Finanzas atribuyó la actual dificultad de liquidez que atraviesa Córdoba a la confluencia de tres factores: el cierre de los mercados de capitales, el ciclo recesivo con inflación y el efecto Covid-19. Por su parte, la Izquierda advirtió que el Gobierno schiarettista «viene hipotecando la provincia hace muchos años». También se escucharon duras críticas del radicalismo.
A través de una teleconferencia, el ministro de Finanzas de la Provincia, Osvaldo Giordano, informó hoy a los miembros de la Comisión de Labor Parlamentaria de la Unicameral acerca de la sostenibilidad de la deuda pública provincial.
El responsable del área económica del Gobierno atribuyó la actual dificultad de liquidez que atraviesa Córdoba a la confluencia de tres factores: el cierre de los mercados de capitales para Argentina; el largo y profundo ciclo recesivo con alta inflación que arrastra el país y la crisis asociada al aislamiento por el Covid-19.
En la reunión presidida por el vicegobernador Manuel Calvo, el ministro explicó que los servicios de la deuda y amortizaciones, es decir el pago de intereses, demandaban en los próximos nueve años, sólo un 4% de los ingresos corrientes netos de coparticipación a municipios, cifra que resultaba manejable de no haber mediado los tres factores ya citados que provocaron un “desfasaje temporal entre capacidad de pago y compromisos de la deuda”.
Ante los representantes de distintas fuerzas políticas que integran la comisión, Giordano recordó que la deuda de la Provincia se contrajo en “el plan estratégico de obras lanzado para el período 2016-2019”, por un total de 5.746 millones de dólares”.
De ese total, detalló, más del 55% fue absorbido por el ahorro de la Provincia y sólo un 40% se cubrió mediante endeudamiento, mientras que de ese total el 72% está compuesto por títulos públicos.
El funcionario provincial aclaró que la situación de Córdoba no constituye un caso único, sino que forma parte de un “problema generalizado, ante lo cual el Gobierno nacional creó una unidad de asesoramiento y apoyo a la sostenibilidad de la deuda pública provincial».
En su presentación ante legisladores del oficialismo y la oposición, Giordano explicó que el Gobierno está trabajando en el Plan de Sostenibilidad de manera que los servicios de la deuda sean compatibles con la capacidad de ahorro de la provincia.
«Mala praxis»

El legislador Dante Rossi (UCR) expresó que el Gobierno provincial cometió «mala praxis» al endeudarse en tamaña magnitud, superando hoy los $170 mil millones.
En su crítica, el radical afirmó que la Provincia «tiene el 95% de su deuda en moneda extranjera y con irresponsabilidad, fue la que mas recurrió al mercado de capitales durante la gestión nacional de Cambiemos, con 21.149 millones, superando a la Provincia de Buenos Aires y CABA».
«Menos de dos meses de pandemia ponen de rodillas las finanzas, lo que demuestra inoperancia en el manejo económico«, advirtió Rossi y aseveró: “Han hipotecado el futuro de la Provincia”.
En esa línea, el parlamentario opositor señaló que «la única opción que le queda al Gobierno es la renegociación de su deuda, lo que implicará tirarle la pelota al próximo gobierno».
Rossi aseguró que «el gobernador Schiaretti no tiene a quien echarle la culpa por el endeudamiento. Llevan más de 20 años en el poder, y son ellos los responsables de los resultados» y concluyó: «Por el bien de todos, ojalá les vaya bien con la renegociación, a pesar de lo cual, los cordobeses tienen derecho a saber cómo se generó».
«Quebrada«

A salir al cruce de las dichos de Giordano, la legisladora Soledad Díaz García (Frente de Izquierda) destacó que “hace muchos años el Gobierno de Schiaretti viene hipotecando la provincia«.
«En el periodo macrista la deuda de Córdoba creció más de un mil por ciento, casi toda en dólares y pagando tasas de intereses siete veces superiores a la del mercado internacional», cuestionó.
Al redoblar su crítica contra la administración peronista, la dirigente del Partido Obrero afirmó que “antes Schiaretti decía que Córdoba estaba solida, ahora dice que está quebrada. Esa contradicción expresa su objetivo de endeudarse primero, para después hacer pagar a los trabajadores».
Al sostener que «el ajuste y el recorte salarial, ya empezó en la provincia», la parlamentaria opositora rechazó que se siga pagando «la deuda usuraria a costa de la miseria y del hambre del pueblo».
En clara sintonía con la postura central del Frente de Izquierda, Díaz García planteó «el no pago de la deuda usuraria, tanto nacional como provincial, y la nacionalización de la banca para poder avanzar en un desarrollo social al servicio del pueblo trabajador”.