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Buenos Aires/País (29/7/20). «Inauguramos un hospital en 4 meses, y el macrismo no supo hacerlo en 4 años», sentenció el titular de la cartera de Obras Públicas de la Nación. Las críticas apuntaron a la administración de la exgobernadora María Eugenia Vidal.
El ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, afirmó hoy que el Hospital Favaloro, en La Matanza, se pudo terminar e inaugurar en cuatro meses, luego de que el gobierno anterior no lo hizo en cuatro años, y destacó el rol que tendrá la obra pública para reactivar la economía en la pospandemia de coronavirus en el país.
«Lo principal es que ayer pudimos abrir las puertas de este hospital, que suma 155 camas, y lo terminamos en cuatro meses, luego de que el gobierno anterior lo tuvo cerrado durante cuatro años, con la consecuencia de su vandalización», expresó Katopodis en diálogo con radio La 990.
En ese sentido, el funcionario albertista aseguró que, en la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal «no hubo voluntad política de terminar y abrir el hospital, ya que solo le faltaban cuestiones menores».
Ayer, el presidente Alberto Fernández encabezó por viceoconferencia el acto de apertura del Hospital Favaloro, en la localidad de Rafael Castillo, en La Matanza y, en paralelo, la puesta en marcha de cuatro nuevos centros asistenciales en Mar del Plata, Chaco, Córdoba y Santa Fe, para la atención por la pandemia de coronavirus, y criticó la gestión anterior en materia de salud.
El hospital había sido construido durante la gestión de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero luego, en el gobierno de Cambiemos, nadie lo puso en marcha y quedó abandonado, remarcaron ayer durante el acto de apertura del establecimiento sanitario.
Por otro lado, Katopodis aseguró que la obra pública tendrá un rol clave en la reactivación económica del país en la pospandemia.
Resaltó que «ya se retomaron las obras de 150 rutas en todo el país», y que 2.300 municipios están participando del plan Argentina Hace, para poner en marcha diversos proyectos de infraestructura «pequeña y mediana, como pavimentos y cordón cuneta, que no estaban terminados».
Por último, el integrante de la primera línea del Gabinete albertista opinó que «en los últimos cuatro años la obra pública estuvo direccionada para que algunos se llenarán los bolsillos, con funcionarios de los dos lados del mostrador, y dejando en bancarrota al Estado».